martes, 14 de febrero de 2017

Capítulo 4 - Verso 17

Las complejidades de la acción son muy difíciles de entender. Por consiguiente, uno debe saber bien lo que es la acción, lo que es la acción prohibida y lo que es la inacción.

Comentario de Srila Prabhupada:

Si uno es sincero en lo referente a liberarse del cautiverio material, tiene que entender las diferencias que hay entre la acción, la inacción y las acciones desautorizadas. Uno tiene que aplicarse en ese análisis de la acción, la reacción y las acciones pervertidas, porque se trata de un tema muy difícil. Para entender el proceso de conciencia de Krsna y la acción conforme a sus modalidades, uno tiene que llegar a saber cuál es su relación con el Supremo; es decir, aquel que ha aprendido perfectamente, sabe que cada entidad viviente es un servidor eterno del Señor y que, en consecuencia, uno tiene que actuar con conciencia de Krsna. Todo El Bhagavad-gita está dirigido hacia esa conclusión. Cualesquiera otras conclusiones que vayan en contra de este estado de conciencia y sus acciones acompañantes, son vikarmas, o acciones prohibidas. Para entender todo esto, uno tiene que asociarse con autoridades del proceso de conciencia de Krsna, y aprender el secreto con ellas; esto es como aprender con el Señor directamente. De lo contrario, hasta la persona más inteligente de todas se habrá de confundir.


lunes, 13 de febrero de 2017

Capítulo 4 - Verso 16

Incluso los inteligentes se confunden al tener que determinar lo que es la acción y lo que es la inacción. Ahora te explicaré lo que es la acción, sabiendo lo cual te liberarás de todo infortunio.

Comentario de Srila Prabhupada:

La acción con conciencia de Krsna tiene que ejecutarse siguiendo los ejemplos de devotos genuinos anteriores. Eso se recomienda en el verso 15. En el verso siguiente se explicará por qué esa acción no debe ser independiente.

Para actuar con conciencia de Krsna, uno tiene que ser dirigido por personas autorizadas que formen parte de una línea de sucesión discipular, tal como se explicó al comienzo de este capítulo. El sistema de conciencia de Krsna se le expuso primero al dios del Sol, el dios del Sol se lo explicó a su hijo Manu, Manu se lo explicó a su hijo Iksvaku, y el sistema está vigente en esta Tierra desde esa época tan remota. Por lo tanto, uno tiene que seguir los pasos de las autoridades anteriores que forman parte de la línea de sucesión discipular. De lo contrario, hasta los hombres más inteligentes de todos se confunden en lo referente a las acciones modelo del proceso de conciencia de Krsna. Por esta razón, el Señor decidió instruir a Arjuna directamente en el cultivo de conciencia de Krsna. Gracias a la instrucción directa que el Señor le dio a Arjuna, cualquiera que siga los pasos de Arjuna es seguro que no se confundirá.


Se dice que uno no puede determinar los caminos de la religión simplemente mediante el conocimiento experimental imperfecto. En realidad, sólo el propio Señor puede estipular los principios de la religión. Dharmam tu saksad- bhagavat-pranitam (El Srimad-Bhagavatam 6.3.19). Nadie puede manufacturar un principio religioso mediante la especulación imperfecta. Uno debe seguir los pasos de grandes autoridades tales como Brahma, Siva, Narada, Manu, los Kumaras, Kapila, Prahlada, Bhisma, Sukadeva Gosvami, Yamaraja, Janaka y Bali Maharaja. Mediante la especulación mental, uno no puede determinar qué es religión o qué es autorrealización. De manera que, el Señor, por misericordia sin causa para con Sus devotos, le explica a Arjuna directamente lo que es acción y lo que es inacción. Sólo la acción que se realiza con conciencia de Krsna puede liberar a una persona del enredo de la existencia material.

domingo, 12 de febrero de 2017

Capítulo 4 - verso 15

En la antigüedad, todas las almas liberadas actuaron con esa comprensión acerca de Mi naturaleza trascendental. Así pues, debes cumplir con tu deber, siguiendo sus pasos.

Comentario de Srila Prabhupada:


Hay dos clases de hombres. Algunos de ellos tienen el corazón repleto de cosas materiales contaminadas, y otros están libres de lo material. El proceso de conciencia de Krsna es igualmente beneficioso para estos dos grupos de personas. Aquellos que están llenos de cosas sucias pueden seguir la línea del proceso de conciencia de Krsna, para practicar un proceso de limpieza gradual observando los principios regulativos del servicio devocional. Aquellos que ya se han limpiado de las impurezas pueden continuar actuando en el mismo estado de conciencia de Krsna, de manera que otros puedan seguir sus actividades ejemplares y, con ello, beneficiarse. Personas necias o neófitas en el proceso de conciencia de Krsna a menudo quieren retirarse de las actividades, sin tener conocimiento del proceso de conciencia de Krsna. El Señor no aprobó el deseo que Arjuna tenía de retirarse de las actividades del campo de batalla. Uno sólo tiene que saber cómo actuar. Retirarse de las actividades del proceso de conciencia de Krsna y sentarse aparte haciendo alarde de estar consciente de Krsna, es menos importante que participar de hecho en el campo de las actividades, por el bien de Krsna. A Arjuna se le aconseja aquí actuar con conciencia de Krsna, siguiendo los pasos de los discípulos anteriores del Señor, tales como Vivasvan, el dios del Sol, según ya se mencionó aquí. El Señor Supremo conoce todas Sus actividades pasadas, así como las de aquellas personas que actuaron con conciencia de Krsna en el pasado. Por lo tanto, Él recomienda los actos del dios del Sol, quien aprendió el arte con el Señor unos millones de años antes. Todos esos alumnos del Señor Krsna se mencionan aquí como personas liberadas desde el pasado y dedicadas al desempeño de deberes asignados por Krsna.

sábado, 11 de febrero de 2017

Capítulo 4 - Verso 14

No hay ningún trabajo que Me afecte, ni ambiciono los frutos de la acción. Aquel que entiende esta verdad acerca de Mí, tampoco se enreda en las reacciones fruitivas del trabajo.

Comentario de Srila Prabhupada:

Así como en el mundo material hay leyes constitucionales que estipulan que el rey nunca hace nada malo, o que el rey no está sujeto a las leyes del Estado, de modo similar, el Señor, aunque es el creador de este mundo material, no es afectado por las actividades del mismo. Él crea y permanece apartado de la creación, mientras que las entidades vivientes se enredan en los resultados fruitivos de las actividades materiales, debido a su propensión a enseñorearse de los recursos materiales. El propietario de un establecimiento no es responsable de las actividades buenas y malas de los trabajadores, sino que los mismos trabajadores son responsables de ellas. Las entidades vivientes están dedicadas a sus respectivas actividades de complacencia de los sentidos, y esas actividades no las ordena el Señor. Para progresar en la complacencia de los sentidos, las entidades vivientes se dedican al trabajo de este mundo, y aspiran a una felicidad celestial después de la muerte. El Señor, siendo completo en Sí Mismo, no siente atracción por la supuesta felicidad celestial. Los semidioses del cielo sólo son Sus dedicados sirvientes. El propietario nunca desea la felicidad de grado inferior que los trabajadores desean. Él está apartado de las acciones y reacciones materiales. Por ejemplo, las lluvias no son responsables de los diferentes tipos de vegetación que aparecen en la tierra, aunque sin esas lluvias no hay posibilidad de que crezca la vegetación. El smrti védico confirma este hecho de la siguiente manera:

"En las creaciones materiales, el Señor es únicamente la causa suprema. La causa inmediata es la naturaleza material, mediante la cual la manifestación cósmica se hace visible". Los seres creados son de muchas variedades —tales como los semidioses, los seres humanos y los animales inferiores—, y todos ellos están sujetos a las reacciones de sus pasadas actividades, buenas o malas. El Señor sólo les da las facilidades adecuadas para esas actividades, y las regulaciones de las modalidades de la naturaleza. Pero Él nunca es responsable de sus actividades pasadas y presentes. En El Vedanta-sutra (2.1.34) se confirma que el Señor nunca se vuelve parcial por ninguna entidad viviente: vaisamya-nairgrnye na sapeksatvat. La entidad viviente es responsable de sus propios actos. El Señor únicamente le brinda facilidades por medio de la naturaleza material, la energía externa. Todo aquel que esté plenamente versado en todas las complejidades de esta ley de karma, o de las actividades fruitivas, no queda afectado por los resultados de sus actividades. En otras palabras, la persona que entiende esta naturaleza trascendental del Señor es una persona experimentada en lo referente al proceso de conciencia de Krsna, y, en consecuencia, nunca está supeditada a las leyes del karma. Aquel que no conoce la naturaleza trascendental del Señor y que cree que las actividades del Señor apuntan a los resultados fruitivos, como en el caso de las actividades de las entidades vivientes ordinarias, se enreda indudablemente en las reacciones fruitivas. Pero aquel que conoce a la Verdad Suprema es un alma liberada y que está fija en el estado de conciencia de Krsna.

viernes, 10 de febrero de 2017

Capítulo 4 - Verso 13

Según las tres modalidades de la naturaleza material y el trabajo asociado con ellas, Yo creo las cuatro divisiones de la sociedad humana. Y aunque Yo soy el creador de ese sistema, debes saber que no hago nada, pues soy inmutable.

Comentario de Srila Prabhupada:


El Señor es el creador de todo. Todo nace de Él, todo es mantenido por Él, y todo, después de la aniquilación, reposa en Él. Él es, por ende, el creador de las cuatro divisiones del orden social, que comienzan con la clase de los hombres inteligentes, técnicamente llamados brahmanas por estar situados en el estado de la modalidad de la bondad. A continuación está la clase administrativa, cuyos miembros se denominan técnicamente ksatriyas, por estar situados en el estado de la modalidad de la pasión. Los comerciantes, denominados los vaisyas, están situados en el estado de la mezcla de las modalidades de la pasión y la ignorancia. Y los sudras, o la clase laboral, están situados en el estado de la modalidad ignorante de la naturaleza material. A pesar de que el Señor Krsna creara las cuatro divisiones de la sociedad humana, Él no pertenece a ninguna de esas divisiones, porque no es una de las almas condicionadas, una sección de las cuales constituye la sociedad humana. La sociedad humana es similar a cualquier otra sociedad animal, pero con el fin de elevar a los hombres fuera del nivel animal, el Señor creó las antedichas divisiones, para el desarrollo sistemático de conciencia de Krsna. La tendencia de un hombre en particular hacia el trabajo la determinan las modalidades de la naturaleza material que él ha adquirido. Esas características de la vida, conforme a las diferentes modalidades de la naturaleza material, se describen en el Capítulo Dieciocho de este libro. Una persona con conciencia de Krsna, sin embargo, se encuentra incluso por encima de los brahmanas. Aunque los brahmanas por aptitud se supone que saben de Brahman, la Suprema Verdad Absoluta, la mayoría de ellos únicamente se acercan a la manifestación Brahman impersonal del Señor Krsna. Pero un hombre que trasciende el limitado conocimiento de un brahmana y logra obtener el conocimiento acerca de la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Sri Krsna, se convierte en una persona con conciencia de Krsna o, en otras palabras, en un vaisnava. El proceso de conciencia de Krsna incluye conocimiento acerca de todas las diferentes expansiones plenarias de Krsna, es decir, Rama, Nrsimha, Varaha, etc. Y así como Krsna es trascendental a ese sistema de cuatro divisiones de la sociedad humana, una persona con conciencia de Krsna también es trascendental a todas las divisiones de dicha sociedad, ya sea que consideremos las divisiones de la comunidad, de la nación o de las especies.

jueves, 9 de febrero de 2017

Capítulo 4 - Verso 12

Los hombres de este mundo desean tener éxito en las actividades fruitivas, y para ello adoran a los semidioses. Prontamente, por supuesto, los hombres obtienen resultados del trabajo fruitivo en este mundo.

Comentario de Srila Prabhupada:


Hay un concepto muy erróneo acerca de los dioses o semidioses de este mundo material; y hombres de poca inteligencia, aunque se hacen pasar por grandes eruditos, toman a esos semidioses por varias formas del Señor Supremo. En realidad, los semidioses no son diferentes formas de Dios, sino que son diferentes partes integrales de Dios. Dios es uno, y las partes integrales son muchas. Los Vedas dicen: nityo nityanam, Dios es uno. Ÿsvarah paramah krsnah. El Supremo Dios es uno —Krsna—, y a los semidioses se les delegan poderes para dirigir este mundo material. Todos esos semidioses son entidades vivientes (nityanam) con diferentes grados de poder material. Ellos no pueden ser iguales al Dios Supremo —Narayana, Visnu o Krsna—. Todo aquel que piense que Dios y los semidioses están en el mismo nivel, recibe el nombre de ateo, o pasandi. Ni siquiera los grandes semidioses, tales como Brahma y Siva, pueden ser equiparados con el Señor Supremo. De hecho, al Señor lo adoran semidioses tales como Brahma y Siva (siva-viriñci-nutam). Con todo, es muy curioso que haya muchos líderes de la sociedad humana a quienes hombres necios adoran bajo la errónea creencia del antropomorfismo o zoomorfismo. Iha devatah designa a un semidiós u hombre poderoso de este mundo material. Pero Narayana, Visnu o Krsna, la Suprema Personalidad de Dios, no pertenece a este mundo. Él está por encima de la creación material o, en otras palabras, es trascendental a ella. Incluso Sripada Sankaracarya, el líder de los impersonalistas, sostiene que Narayana, o Krsna, se encuentra más allá de esta creación material. Sin embargo, gente necia (hrta-jñana) adora a los semidioses, porque quiere resultados inmediatos. Ellos obtienen los resultados, pero no saben que los resultados que se obtienen de esa manera son temporales y para personas poco inteligentes. La persona inteligente está consciente de Krsna y no necesita adorar a los insignificantes semidioses, en busca de algún beneficio temporal inmediato. Los semidioses de este mundo material, así como también sus adoradores, desaparecerán con la aniquilación de este mundo material. Los dones de los semidioses son materiales y temporales. Tanto los mundos materiales como sus habitantes, entre ellos los semidioses y sus adoradores, son burbujas en el océano cósmico. No obstante, en este mundo, la sociedad humana busca locamente cosas temporales tales como la opulencia material de poseer tierra, familia y enseres disfrutables. Para obtener esas cosas temporales, la gente adora a los semidioses o a hombres poderosos de la sociedad humana. Si un hombre consigue algún puesto en el gobierno por haber adorado a un líder político, considera que ha obtenido una gran bendición. Por eso, todos ellos se arrodillan ante los llamados líderes, o "peces gordos", a fin de obtener dones temporales, y, en efecto, los obtienen. Hombres así de necios no están interesados en el cultivo de conciencia de Krsna para encontrarles una solución permanente a las dificultades de la existencia material. Todos ellos están en busca de disfrute de los sentidos, y para obtener una pequeña facilidad para ello, se ven atraídos a adorar a entidades vivientes apoderadas, que se conocen como semidioses. Este verso indica que la gente difícilmente se interesa en el proceso de conciencia de Krsna. En su mayor parte les interesa el disfrute material, a raíz de lo cual adoran a alguna entidad viviente poderosa.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Capítulo 4 - Verso 11

En la medida en que todos ellos se entregan a Mí, Yo los recompenso. Todo el mundo sigue Mi sendero en todos los aspectos, ¡oh, hijo de Prtha!

Comentario de Srila Prabhupada:

Todo el mundo está buscando a Krsna en los diferentes aspectos de Sus manifestaciones. A Krsna, la Suprema Personalidad de Dios, se lo llega a conocer parcialmente en Su refulgencia brahmajyoti impersonal y como la Superalma omnipresente que mora dentro de todo, incluso dentro de las partículas atómicas. Pero a Krsna sólo lo llegan a comprender plenamente Sus devotos puros. En consecuencia, Krsna es el objeto de la comprensión de todos, y, por eso, absolutamente todo el mundo es satisfecho de un modo acorde con sus deseos de tenerlo. En el mundo trascendental, Krsna también corresponde con Sus devotos puros en la actitud trascendental, tal como el devoto quiere que Él sea. Un devoto puede que quiera a Krsna como su amo Supremo; otro, como su amigo personal; otro, como su hijo; y aun otro más, como su amante. Krsna recompensa a todos los devotos por igual, conforme a sus diferentes intensidades de amor por Él. En el mundo material se encuentran las mismas correspondencias de sentimientos, y el Señor los intercambia igualmente con los diferentes tipos de adoradores. Tanto aquí como en la morada trascendental, los devotos puros se asocian con el Señor en persona, y tienen la oportunidad de prestarle un servicio personal y, de ese modo, obtener una dicha trascendental con Su amoroso servicio. En lo que respecta a los que son impersonalistas y que quieren suicidarse espiritualmente aniquilando la existencia individual de la entidad viviente, Krsna también los ayuda, absorbiéndolos en Su refulgencia. Esos impersonalistas no acceden a aceptar a la eterna y bienaventurada Personalidad de Dios; en consecuencia, no pueden saborear la bienaventuranza del trascendental servicio personal del Señor, habiéndose extinguido su individualidad. Algunos de ellos, que ni siquiera están situados firmemente en la existencia impersonal, regresan a este campo material a exhibir sus deseos latentes de realizar actividades. A ellos no se los admite en los planetas espirituales, sino que se les da de nuevo una oportunidad de actuar en los planetas materiales. A aquellos que son trabajadores fruitivos, el Señor, en Su carácter de yajñesvara, les otorga los resultados que anhelan de sus deberes prescritos; y a aquellos que son yogis en busca de poderes místicos, se les otorgan dichos poderes. En otras palabras, todo el mundo depende únicamente de Su misericordia para lograr el éxito, y todas las clases de procesos espirituales no son más que diferentes grados de éxito en el mismo sendero. Por lo tanto, a menos que uno llegue a la máxima perfección del estado de conciencia de Krsna, todos los intentos permanecen imperfectos, tal como se afirma en El Srimad-Bhagavatam (2.3.10):

"Ya sea que uno no tenga deseos [la condición de los devotos], o que desee toda clase de resultados fruitivos, o que se halle tras la liberación, uno debe tratar con todos sus esfuerzos de adorar a la Suprema Personalidad de Dios, para lograr la perfección completa, que culmina en el estado de conciencia de Krsna".