domingo, 12 de enero de 2014

Canto II Verso 22

De la propia manera que el hombre desecha sus viejas vestiduras para ponerse otras nuevas, así también el Espíritu después de abandonar su gastado cuerpo mortal, toma posesión de otros nuevos.

sábado, 11 de enero de 2014

Capítulo II Verso 21

Sabiendo, pues, que el Espíritu del hombre es indestructible y perpetuo, y que no está sujeto al nacimiento ni a la muerte ¿cómo creer que puede aniquilar o ser aniquilado?

viernes, 10 de enero de 2014

Canto II Versos 19-20

19 Están en un error quienes opinan que el Espíritu mata o se le puede matar, pues ni mata ni puede ser matado.
20 Nunca ha tenido nacimiento, ni tampoco está sujeto a la muerte; no habiendo sido, jamás dejará de ser. Eterno, no-nato, imperecedero, sin principio ni fin, no se aniquila ni experimenta quebranto alguno cuando se destruye su envoltura mortal.

jueves, 9 de enero de 2014

Canto II Verso 18

Estos cuerpos que aquí ves, frágiles y sujetos a la disolución, no son otra cosa que simples envolturas del Espíritu eterno, indestructible e inconmensurable. Por lo
tanto, decídete a combatir, ilustre sucesor de BHARATA.(7)
 
NOTAS:
(7) Heroico antecesor de ARJUNA. KRISHNA menciona este personaje con objeto de infundir valor al abatido príncipe, mientras que en otros pasajes recuerda a ARJUNA el nombre de su madre, KUNTI o PRITHA para echarle en cara su falta de firmeza.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

miércoles, 8 de enero de 2014

Canto II Verso 17

Indestructible es Aquel (6) que desplegó el Universo y cuya esencia todo lo penetra. ¿Quién puede aniquilar a este imperecedero Ser?

NOTAS:
(6) El Espíritu Supremo, del cual es una irradiación el Espíritu o Yo Supremo del hombre. "¿No creéis que yo estoy en el Padre, y que el Padre está en mí?" (S. Juan, XIV, 10).

martes, 7 de enero de 2014

Canto II Verso 16

Lo ilusorio nunca es; lo real nunca puede dejar de ser, verdad percibida por quienes han penetrado la esencia de las cosas.

domingo, 5 de enero de 2014

Canto II Versos 14 y 15

14 Del mundo de los sentidos procede el calor y el frío, el placer y el dolor: son efímeros y transitorios; van y vienen. Sobreponte a ellos con valentía.
15 El hombre a quien ni el dolor ni el placer conturban, y permanece inalterable en toda circunstancia, es merecedor de la inmortalidad.