sábado, 23 de junio de 2018

Capítulo 13 - Versos 8 a 12


La humildad; la ausencia de orgullo; la no violencia; la tolerancia; la sencillez; el acudir a un maestro espiritual genuino; la limpieza; la constancia; el autocontrol; el renunciar a los objetos del goce de los sentidos; la ausencia de ego falso; la percepción de lo malo del nacimiento, la muerte, la vejez y las enfermedades; el estar libre del enredo de los hijos, la esposa, el hogar y lo demás; la ecuanimidad en medio de eventos agradables y desagradables; la devoción constante y pura por Mí; el ambicionar vivir en un lugar solitario; el estar desapegado de las masas; el aceptar la importancia de la autorrealización; y la búsqueda filosófica de la Verdad Absoluta: todo eso Yo declaro que es conocimiento, y cualquier otra cosa que haya aparte de eso es ignorancia.

Comentario de Srila Prabhupada:

Algunos hombres poco inteligentes a veces confunden este proceso de conocimiento con la interacción del campo de la actividad. Pero, en realidad, éste es el verdadero proceso de conocimiento. Si uno acepta este proceso, existe entonces la posibilidad de acercarse a la Verdad Absoluta. Esto no es la interacción de los veinticuatro elementos, tal como se describió antes. Éste es de hecho el medio para salir del enredo de esos elementos. El alma encarnada está atrapada por el cuerpo, que es una envoltura hecha de los veinticuatro elementos, y el proceso de conocimiento tal como se describe aquí es el medio para salir de ella. De todas las descripciones del proceso de conocimiento, el punto más importante se describe en la primera línea del verso once. Mayi cananya-yogena bhaktir avyabhicarini: el proceso de conocimiento culmina en el servicio devocional puro que se le presta al Señor. De manera que, si uno no se dirige, o no es capaz de dirigirse, al servicio trascendental del Señor, entonces los otros diecinueve puntos no son de mucho valor. Pero si uno se entrega al servicio devocional con plena conciencia de Krsna, los otros diecinueve puntos se desarrollan en uno automáticamente. Como se afirma en El Srimad-Bhagavatam (5.18.12): yasyasti bhaktir bhagavaty akiñcana sarvair gunais tatra samasate surah. Todas las buenas cualidades del conocimiento se desarrollan en alguien que ha llegado a la etapa del servicio devocional. El principio de aceptar a un maestro espiritual, tal como se menciona en el verso ocho, es esencial. Incluso para aquel que se entrega al servicio devocional, ello es de lo más importante. La vida trascendental comienza cuando uno acepta a un maestro espiritual genuino. La Suprema Personalidad de Dios, Sri Krsna, afirma aquí claramente que este proceso de conocimiento es el camino verdadero. Cualquier otra cosa que se especule más allá de esto, es una necedad.
En cuanto al conocimiento que se esboza aquí, los puntos se pueden analizar de la siguiente manera. Humildad significa que uno no debe estar ansioso de tener la satisfacción de ser honrado por otros. El concepto material de la vida lo vuelve a uno muy ansioso de recibir honor de los demás, pero desde el punto de vista de un hombre que tiene conocimiento perfecto —alguien que sabe que no es este cuerpo—, cualquier cosa, el honor o el deshonor, perteneciente a este cuerpo, es inútil. Uno no debe estar anhelando esa ilusión material. La gente está muy ansiosa de ser famosa por su religión, y, en consecuencia, a veces se observa que, sin entender los principios de la religión, uno ingresa en algún grupo que de hecho no está siguiendo principios religiosos, y luego quiere anunciarse a sí mismo como un mentor religioso. En lo que respecta al verdadero adelanto en la ciencia espiritual, uno debe hacerse un examen para ver cuánto está progresando. Se puede juzgar por estos factores.
Generalmente se entiende por no violencia el no matar o destruir el cuerpo, pero, en realidad, no violencia significa no causarles angustias a los demás. Por ignorancia, la generalidad de la gente está atrapada en el concepto material de la vida, y perpetuamente sufre los dolores materiales. Así que, a menos que uno eleve a la gente al plano del conocimiento espiritual, está practicando violencia. Uno debe tratar lo mejor que pueda de distribuir verdadero conocimiento, de modo que la gente se ilumine y abandone este enredo material. Eso es no violencia.
Tolerancia significa que uno debe estar dispuesto a soportar el insulto y el deshonor de que lo hagan objeto los demás. Si uno está dedicado al adelanto del conocimiento espiritual, será objeto de muchísimos insultos y mucho deshonor. Eso es de esperarse, porque la naturaleza material está hecha de esa manera. Hasta un niño como Prahlada, quien, con sólo cinco años de edad, estaba dedicado al cultivo del conocimiento espiritual, se vio en peligro cuando su padre se puso en contra de su devoción. El padre trató de matarlo de muchas maneras, pero Prahlada lo toleró. Así pues, puede que haya muchos impedimentos para poder adelantar en el conocimiento espiritual, pero debemos ser tolerantes y continuar nuestro progreso con determinación.
Sencillez significa que uno debe ser tan recto, que, sin diplomacia, pueda exponerle la verdad desnuda incluso a un enemigo. En lo que se refiere a la aceptación del maestro espiritual, eso es esencial, porque sin la instrucción de un maestro espiritual genuino no se puede progresar en la ciencia espiritual. Uno debe acudir al maestro espiritual con toda humildad y ofrecerle toda clase de servicios, de modo que él tenga el agrado de conferirle sus bendiciones al discípulo. Como un maestro espiritual genuino es un representante de Krsna, si él le otorga alguna bendición al discípulo, eso hará que el discípulo se vuelva adelantado de inmediato sin la prosecución de los principios regulativos. O si no, los principios regulativos se le harán más fáciles a aquel que haya servido al maestro espiritual sin reservas.
La limpieza es esencial para adelantar en la vida espiritual. Hay dos clases de limpieza: la externa y la interna. Limpieza externa significa darse un baño, pero para la limpieza interna uno tiene que pensar en Krsna siempre y cantar Hare Krsna, Hare Krsna, Krsna Krsna, Hare Hare/ Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare. Ese proceso limpia de la mente el polvo del karma pasado que se ha acumulado.
Constancia significa que uno debe estar muy determinado a progresar en la vida espiritual. Sin esa determinación no se puede progresar de una manera tangible. Y autocontrol significa que no se debe aceptar nada que vaya en detrimento del sendero del progreso espiritual. Uno debe acostrumbrarse a eso y rechazar todo lo que esté en contra del sendero del progreso espiritual. Eso es verdadera renunciación. Los sentidos son tan fuertes, que siempre están ansiosos de tener su propio goce. Uno no debe complacer esas exigencias, las cuales no son necesarias. Los sentidos sólo se deben complacer para mantener el cuerpo apto, de modo que uno pueda desempeñar su deber para adelantar en la vida espiritual. El sentido más importante e incontrolable de todos es el del gusto. Si uno puede controlar el órgano del gusto, la lengua, entonces hay muchas probabilidades de controlar los demás sentidos. La función de la lengua es la de saborear cosas y producir sonidos. Por consiguiente, mediante la regulación sistemática, se debe siempre ocupar la lengua en saborear los remanentes de la comida que se le ofrece a Krsna y en cantar Hare Krsna. En lo que respecta a los ojos, no se les debe permitir ver nada aparte de la hermosa forma de Krsna. Eso controlará los ojos. De igual forma, los oídos se deben dedicar a oír hablar de Krsna, y la nariz se debe dedicar a oler las flores que se le han ofrecido a Krsna. Ése es el proceso del servicio devocional, y aquí se entiende que El Bhagavad-gita simplemente está exponiendo la ciencia del servicio devocional. El servicio devocional es el principal y único objetivo. Algunos comentaristas de El Bhagavad-gita poco inteligentes tratan de apartar la mente del lector hacia otros asuntos, pero en El Bhagavad-gita no hay ningún otro asunto aparte del servicio devocional.
Ego falso significa aceptar que este cuerpo es uno mismo. Cuando uno entiende que no es el cuerpo sino alma espiritual, llega a su verdadero ego. El ego está ahí. El ego falso se censura, pero no el ego verdadero. En la literatura védica (El Brhad-aranyaka Upanisad 1.4.10) se dice: aham brahmasmi, "Yo soy Brahman, yo soy espíritu". Este "yo soy", el sentido de ser, también existe en la etapa liberada de la autorrealización. Ese sentido de "yo soy" es ego, pero cuando se le aplica a este cuerpo falso, es ego falso. Cuando el sentido de ser se le aplica a la realidad, eso es ego verdadero. Hay algunos filósofos que dicen que debemos abandonar nuestro ego, pero eso no es posible hacerlo, porque ego significa identidad. Claro que, lo que sí tenemos que abandonar es la falsa identificación con el cuerpo.
Uno debe tratar de entender el dolor que implica el aceptar el nacimiento, la muerte, la vejez y las enfermedades. En diversas Escrituras védicas hay descripciones del nacimiento. En El Srimad-Bhagavatam se describe de una manera muy gráfica el mundo del embrión, la estadía del niño en el vientre de la madre, su sufrimiento, etc. Debe entenderse perfectamente bien que el nacimiento es doloroso. Como hemos olvidado cuánto hemos sufrido en el vientre de la madre, no le buscamos ninguna solución al reiterado proceso del nacimiento y la muerte. De modo similar, a la hora de la muerte hay toda clase de sufrimientos, y éstos también se mencionan en las Escrituras autoritativas. Se debe discutir acerca de ellas. En lo que respecta a las enfermedades y a la vejez, todo el mundo tiene experiencia práctica de eso. Nadie quiere estar enfermo, y nadie quiere envejecer, pero no hay ninguna manera de evitarlo. A menos que se tenga una visión pesimista de esta vida material, considerando los sufrimientos del nacimiento, la muerte, la vejez y las enfermedades, no habrá ningún incentivo para que adelantemos en la vida espiritual.
En cuanto al hecho de estar desapegado de los hijos, la esposa y el hogar, eso no quiere decir que uno no tenga ningún sentimiento por ellos. Ellos son objetos naturales de afecto, pero si no son favorables al progreso espiritual, entonces no se debe estar apegado a ellos. El mejor proceso para hacer que el hogar sea agradable es el proceso de conciencia de Krsna. Si uno tiene plena conciencia de Krsna, puede hacer que su hogar sea muy feliz, ya que este proceso de conciencia de Krsna es muy sencillo. Uno sólo tiene que cantar Hare Krsna, Hare Krsna, Krsna Krsna, Hare Hare/ Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare, aceptar los remanentes de la comida que se le ha ofrecido a Krsna, discutir un poco acerca de libros tales como El Bhagavad-gita y El Srimad-Bhagavatam, y ocuparse en la adoración de la Deidad. Estas cuatro cosas harán que uno sea feliz. Uno debe adiestrar a los miembros de su familia de esa manera. Los miembros de la familia pueden sentarse por la mañana y por la noche a cantar juntos Hare Krsna, Hare Krsna, Krsna Krsna, Hare Hare/ Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare. Si uno puede amoldar su vida familiar de esa manera para cultivar conciencia de Krsna, siguiendo esos cuatro principios, entonces no hay ninguna necesidad de cambiar la vida familiar por la vida de renunciante. Pero si la vida familiar no es apropiada, no es favorable para el adelanto espiritual, entonces se la debe abandonar. Uno debe sacrificar todo para llegar a comprender o servir a Krsna, tal como lo hizo Arjuna. Arjuna no quería matar a sus familiares, pero cuando entendió que esos familiares eran impedimentos para llegar a comprender a Krsna, aceptó la instrucción de Krsna, peleó y los mató. En todos los casos, uno debe estar desapegado de la felicidad y la aflicción de la vida familiar, porque en este mundo nunca se puede ser totalmente feliz ni totalmente desdichado.
La felicidad y la aflicción son factores concomitantes de la vida material. Uno debe aprender a tolerar, tal como se aconseja en El Bhagavad-gita. El ir y venir de la felicidad y la aflicción nunca se podrá impedir, así que uno debe estar desapegado del modo de vida materialista y mantener el equilibrio automáticamente en ambos casos. Por lo general, cuando conseguimos algo deseable nos sentimos muy felices, y cuando obtenemos algo desagradable nos afligimos. Pero si de hecho nos encontramos en la posición espiritual, esas cosas no nos van a agitar. Para llegar a esa etapa, tenemos que practicar el servicio devocional inquebrantable. Prestarle servicio devocional a Krsna sin desviación significa dedicarse a los nueve procesos del servicio devocional —cantar, oír, adorar, ofrecer respetos, etc.— tal como se describe en el último verso del Noveno Capítulo. Se debe seguir ese proceso.
Naturalmente, cuando uno se adapta al modo espiritual de la vida, no quiere mezclarse con hombres materialistas. Eso iría en contra de su carácter. Uno puede examinarse a sí mismo viendo cuánto se inclina a vivir en un lugar solitario, sin compañías poco recomendables. De un modo natural, el devoto no siente gusto en actividades deportivas innecesarias o en ir al cine o disfrutar de alguna función social, porque él entiende que todas esas cosas son simplemente una pérdida de tiempo. Hay muchos investigadores y filósofos que estudian la vida sexual o algún otro asunto, pero según El Bhagavad-gita ese trabajo de investigación y esa especulación filosófica carecen de todo valor. Ello es más o menos una insensatez. Según El Bhagavad-gita, uno debe investigar, mediante el discernimiento filosófico, la naturaleza del alma. Uno debe hacer una investigación para entender el ser. Aquí se recomienda eso.
En lo que respecta a la autorrealización, aquí se afirma de un modo claro que el bhakti-yoga es especialmente práctico para ello. En cuanto se habla de devoción, se debe considerar la relación que hay entre la Superalma y el alma individual. El alma individual y la Superalma no pueden ser uno, al menos no en la concepción bhakti, la concepción devocional de la vida. Este servicio del alma individual hacia el Alma Suprema es eterno, nitya, tal como se expresa claramente. Así que el bhakti, o el servicio devocional, es eterno. Uno debe establecerse en esa convicción filosófica.
En El Srimad-Bhagavatam (1.2.11) se explica eso. Vadanti tat tattva-vidas tattvam yaj jñanam advayam. "Aquellos que verdaderamente son conocedores de la Verdad Absoluta, saben que al Ser se lo comprende en tres diferentes fases: como Brahman, Paramatma y Bhagavan". Bhagavan es la última palabra en la comprensión de la Verdad Absoluta; por consiguiente, uno debe llegar a ese plano de comprensión de la Suprema Personalidad de Dios, y de ese modo dedicarse al servicio devocional del Señor. Ésa es la perfección del conocimiento.
Comenzando con la práctica de la humildad y yendo hasta el punto de la comprensión de la Verdad Suprema, la Absoluta Personalidad de Dios, este proceso es como una escalera que va de la planta baja hasta el último piso. Ahora bien, en esa escalera hay muchísima gente que ha llegado al primer piso, al segundo, al tercero, etc., pero a menos que uno llegue al último piso, que consiste en llegar a comprender a Krsna, estará en una etapa inferior del conocimiento. Si alguien quiere competir con Dios y al mismo tiempo adelantar en el conocimiento espiritual, fracasará. Se dice bien claro que sin humildad la comprensión no es verdaderamente posible. Creerse Dios es de lo más engreído. Aunque la entidad viviente siempre es pateada por las estrictas leyes de la naturaleza material, no obstante, por ignorancia, piensa: "Yo soy Dios". El comienzo del conocimiento lo constituye, pues, amanitva, la humildad. Uno debe ser humilde y saber que está subordinado al Señor Supremo. Debido a la rebelión en contra del Señor Supremo, uno queda subordinado a la naturaleza material. Se debe saber esa verdad y estar convencido de ella.

viernes, 22 de junio de 2018

Capítulo 13, versos 4 a 7

Ahora oye, por favor, Mi breve descripción de este campo de la actividad, y cómo el mismo está constituido, cuáles son sus cambios y de dónde se produce, y quién es ese conocedor del campo de las actividades y cuáles son sus influencias.

Ese conocimiento acerca del campo de las actividades y del conocedor de las actividades lo describen diversos sabios en diversos escritos védicos. Dicho conocimiento se presenta especialmente en El Vedanta-sutra, con todo el razonamiento necesario respecto a la causa y el efecto.

Los cinco grandes elementos, el ego falso, la inteligencia, lo no manifestado, los diez sentidos y la mente, los cinco objetos de los sentidos, el deseo, el odio, la felicidad, la aflicción, el conjunto, las señales de vida y las convicciones, a todos éstos se los considera, en resumen, que son el campo de las actividades y sus interacciones.

Comentario de Srila Prabhupada:

El Señor está describiendo el campo de las actividades y al conocedor del campo en sus posiciones constitucionales. Uno tiene que saber cómo está constituido este cuerpo, los materiales de los que está hecho, bajo el control de quién está funcionando, cómo están ocurriendo los cambios, de dónde proceden los cambios, cuáles son las causas, cuáles son las razones, cuál es la meta última del individuo, y cuál es la verdadera forma del alma individual. Uno debe saber también cuál es la diferencia que hay entre el alma viviente individual y la Superalma, cuáles son sus diferentes influencias, sus potenciales, etc. Uno sólo tiene que entender este Bhagavad-gita directamente con la descripción que da la Suprema Personalidad de Dios, y todo se aclarará. Pero hay que tener el cuidado de no considerar que la Suprema Personalidad de Dios que se encuentra en cada cuerpo, y el alma individual, la jiva, son idénticos. Eso es algo así como igualar al potente con el impotente.

La Suprema Personalidad de Dios, Krsna, es la máxima autoridad que puede explicar este conocimiento. Aun así, como una cuestión natural, los eruditos entendidos y las autoridades modelo siempre presentan pruebas procedentes de autoridades anteriores. Krsna está explicando este punto sumamente controversial acerca de la dualidad y la no dualidad del alma y la Superalma, refiriéndose a una Escritura, El Vedanta, que se acepta como autoridad. Primero, Él dice: "Esto está de conformidad con lo que indican diferentes sabios". En lo que respecta a los sabios, además de Él mismo, Vyasadeva (el autor de El Vedanta-sutra) es un gran sabio, y en El Vedanta-sutra la dualidad se explica a la perfección. Y el padre de Vyasadeva, Parasara, también es un gran sabio, y él escribe en sus libros de religiosidad: aham tvam ca tathanye..., "Nosotros—usted, yo y las diversas otras entidades vivientes—somos todos trascendentales, aunque estemos en cuerpos materiales. Ahora hemos caído en el terreno de las tres modalidades de la naturaleza material, según nuestros diferentes karmas. En consecuencia, algunos de nosotros se encuentran en niveles superiores y otros se encuentran en el seno de la naturaleza inferior. Las naturalezas superior e inferior existen debido a la ignorancia y se manifiestan en un número infinito de entidades vivientes. Pero a la Superalma, que es infalible, no la contaminan las tres cualidades de la naturaleza, y Él es trascendental". De igual modo, en los Vedas originales se hace una distinción entre el alma, la Superalma y el cuerpo, especialmente en El Katha Upanisad. Hay muchos sabios eminentes que han explicado esto, y a Parasara se lo considera el principal de ellos.

La palabra chandobhih se refiere a las diversas Escrituras védicas. El Taittiriya Upanisad, por ejemplo, que es una rama de El Yajur Veda, describe a la naturaleza, a la entidad viviente y a la Suprema Personalidad de Dios.

Como se dijo antes, ksetra es el campo de las actividades, y hay dos clases de ksetra-jña: la entidad viviente individual y la entidad viviente suprema. Como se declara en El Taittiriya Upanisad (2.9): brahma puccham pratistha. Hay una manifestación de la energía del Señor Supremo conocida como anna-maya, el estado en el que se depende de comida para la existencia. Ésa es una comprensión materialista acerca del Supremo. Luego, en prana-maya, después de percibir a la Suprema Verdad Absoluta en la comida, uno puede percibir a la Verdad Absoluta en las señales de vida o en las formas de vida. En jñana-maya, la comprensión se desarrolla hasta el punto de pensar, sentir y desear. Luego, se encuentra la comprensión Brahman, denominada vijñana-maya, en la cual la mente de la entidad viviente y las señales de vida se distinguen de la entidad viviente en sí. La siguiente etapa, que es la suprema, es la ananda-maya, la comprensión de la naturaleza supremamente bienaventurada. Así pues, en la comprensión Brahman hay cinco etapas, que se denominan brahma puccham. De ellas, las primeras tres —anna-maya, prana-maya y jñana-maya— tienen que ver con los campos de las actividades de las entidades vivientes. Trascendental a todos estos campos de actividades se halla el Señor Supremo, a quien se conoce como ananda-maya. El Vedanta-sutra también describe al Supremo, diciendo: ananda-mayo ’bhyasat, la Suprema Personalidad de Dios está por naturaleza lleno de júbilo. Para disfrutar de Su bienaventuranza trascendental, Él se expande en vijñana-maya, prana-maya, jñana-maya y anna-maya. En el campo de las actividades, se considera que la entidad viviente es la disfrutadora, y que el ananda-maya es diferente de ella. Eso significa que si la entidad viviente decide disfrutar acoplándose con el ananda-maya, se vuelve entonces perfecta. Ésa es la verdadera descripción del Señor Supremo como el supremo conocedor del campo, de la entidad viviente como el conocedor subordinado, y de la naturaleza del campo de las actividades. Uno tiene que buscar esa verdad en El Vedanta-sutra, o El Brahma-sutra.

Aquí se menciona que los códigos de El Brahma-sutra están muy bien dispuestos según la causa y el efecto. Algunos de los sutras, o aforismos, son na viyad asruteh (2.3.2), natma sruteh (2.3.18) y parat tu tac-chruteh (2.3.40). El primer aforismo se refiere al campo de las actividades, el segundo se refiere a la entidad viviente, y el tercero se refiere al Señor Supremo, el súmmum bonum entre todas las manifestaciones de las diversas entidades que existen.

De acuerdo con todas las declaraciones autoritativas de los grandes sabios, de los himnos védicos y de los aforismos de El Vedanta-sutra, se puede concluir que los componentes de este mundo son los siguientes. En primer lugar, están la tierra, el agua, el fuego, el aire y el éter. Éstos son los cinco grandes elementos (maha-bhuta). Luego, están el ego falso, la inteligencia y la etapa no manifestada de las tres modalidades de la naturaleza. Después, están los cinco sentidos para adquirir conocimiento: los ojos, los oídos, la nariz, la lengua y la piel. Luego, están los cinco sentidos de trabajo: la voz, las piernas, las manos, el ano y el órgano genital. A continuación, por encima de los sentidos, está la mente, la cual está dentro y a la que se puede llamar el sentido interno. De modo que, incluyendo a la mente, hay un total de once sentidos. Luego, están los cinco objetos de los sentidos: el olor, el sabor, la forma, la sensación del tacto y el sonido. Pues bien, el conjunto de estos veinticuatro elementos se denomina el campo de la actividad. Si uno hace un estudio analítico de estos veinticuatro elementos, puede entonces entender muy bien el campo de la actividad. Después, se encuentran el deseo, el odio, la felicidad y la aflicción, que son interacciones, representaciones de los cinco grandes elementos del cuerpo físico. Las señales de vida, representadas por la conciencia y la convicción, son la manifestación del cuerpo sutil —la mente, el ego y la inteligencia—. Esos elementos sutiles se incluyen dentro del campo de las actividades.

Los cinco grandes elementos son una representación física del ego falso, que a su vez representa la etapa primaria del ego falso técnicamente conocida como la concepción materialista, o tamasa-buddhi, la inteligencia en el ámbito de la ignorancia. Esto, además, representa la etapa no manifestada de las tres modalidades de la naturaleza material. Las modalidades no manifestadas de la naturaleza material se denominan pradhana.

Aquel que desea conocer en detalle los veinticuatro elementos junto con sus interacciones, debe estudiar la filosofía más detenidamente. En El Bhagavad-gita sólo se da un resumen.

El cuerpo es la representación de todos esos factores, y existen cambios que sufre el cuerpo, que son seis en total: el cuerpo nace, crece, permanece, produce derivados, luego comienza a decaer y en la última etapa se desvanece. Por lo tanto, el campo es una cosa material temporal. Sin embargo, el ksetra-jña, el conocedor del campo, su propietario, es diferente.

miércoles, 20 de junio de 2018

Capítulo 12 - Verso 3


¡Oh, vástago de Bharata!, debes saber que Yo también soy el conocedor que está en todos los cuerpos, y que entender el cuerpo y a su propietario se denomina conocimiento. Ésa es Mi opinión.

Comentario de Srila Prabhupada:

Mientras se discute lo referente a este cuerpo y al conocedor del cuerpo, el alma y la Superalma, encontraremos tres diferentes temas de estudio: el Señor, la entidad viviente y la materia. En cada campo de actividades, en cada cuerpo, hay dos almas: el alma individual y la Superalma. Como la Superalma es la expansión plenaria de la Suprema Personalidad de Dios, Krsna, Krsna dice: "Yo también soy el conocedor del cuerpo, pero no el conocedor individual. Yo soy el superconocedor. Yo estoy presente en cada cuerpo como Paramatma, o la Superalma".

Aquel que estudie muy minuciosamente, en función de este Bhagavad-gita, el tema del campo de la actividad y el conocedor del campo, puede conseguir el conocimiento.

El Señor dice: "Yo soy el conocedor del campo de las actividades que se encuentra en cada cuerpo individual". Puede que el individuo sea el conocedor de su propio cuerpo, pero él no tiene conocimiento de otros cuerpos. La Suprema Personalidad de Dios, que está presente en forma de la Superalma en todos los cuerpos, conoce todo acerca de todos ellos. Él conoce todos los diferentes cuerpos de todas las diversas especies de vida. Puede que un ciudadano conozca todo lo referente a su parcela, pero el rey sabe no sólo de su palacio, sino también de todas las propiedades que poseen los ciudadanos individuales. De modo similar, puede que uno sea el propietario del cuerpo individualmente, pero el Señor Supremo es el propietario de todos los cuerpos. El rey es el propietario original del reino, y el ciudadano es el propietario secundario. De la misma manera, el Señor Supremo es el propietario supremo de todos los cuerpos.

El cuerpo consta de sentidos. El Señor Supremo es Hrsikesa, que significa "el controlador de los sentidos". Él es el controlador original de los sentidos, tal como el rey es el controlador original de todas las actividades del Estado; los ciudadanos son controladores secundarios. El Señor dice: "Yo también soy el conocedor". Esto significa que Él es el superconocedor; el alma individual conoce sólo su cuerpo en particular. En la literatura védica ello se expresa de la siguiente manera:

ksetrani hi sarirani
bijam capi subhasubhe
tani vetti sa yogatma
tatah ksetra-jña ucyate

Este cuerpo se denomina el ksetra, y dentro de él moran el propietario del cuerpo y el Señor Supremo, quien conoce tanto el cuerpo como al propietario del cuerpo. Por consiguiente, a Él se lo llama el conocedor de todos los campos. La diferencia que hay entre el campo de las actividades, el conocedor de las actividades y el supremo conocedor de las actividades, se describe de la siguiente manera. El conocimiento perfecto acerca de la constitución del cuerpo, la constitución del alma individual y la constitución de la Superalma, se conoce como jñana en términos de la literatura védica. Ésa es la opinión de Krsna. Entender que el alma y la Superalma son idénticas y, sin embargo, distintas, es conocimiento. Aquel que no entiende el campo de la actividad y al conocedor de la actividad, no tiene conocimiento perfecto. Uno tiene que entender la posición de prakrti, la naturaleza, y purusa, el disfrutador de la naturaleza, e isvara, el conocedor que domina o controla la naturaleza y al alma individual. Uno no debe confundir a los tres en sus diferentes capacidades. Uno no debe confundir al pintor, la pintura y el caballete. Este mundo material, que es el campo de las actividades, es la naturaleza, y el disfrutador de la naturaleza es la entidad viviente, y por encima de ambos se encuentra el controlador supremo, la Personalidad de Dios. En el lenguaje védico (en El Svetasvatara Upanisad 1.12 ) se dice: bhokta bhogyam preritaram ca matva/ sarvam proktam trividham brahmam etat. Existen tres concepciones Brahman: prakrti es Brahman como el campo de las actividades, la jiva (el alma individual) también es Brahman y está tratando de controlar la naturaleza material, y el controlador de ambas también es Brahman; pero Él es el verdadero controlador.

En este capítulo también se explicará que, de los dos conocedores, uno es falible y el otro es infalible. Uno es superior y el otro es subordinado. Aquel que cree que los dos conocedores del campo son exactamente iguales, contradice a la Suprema Personalidad de Dios, quien expresa aquí de una manera muy clara: "Yo también soy el conocedor del campo de la actividad". Aquel que confunde una soga con una serpiente, no tiene conocimiento. Hay diferentes clases de cuerpos, y hay diferentes propietarios de los cuerpos. Como cada alma individual tiene su capacidad individual de enseñorearse de la naturaleza material, hay diferentes cuerpos. Pero el Supremo también está presente en ellos como controlador. La palabra ca es significativa, pues se refiere a todos los cuerpos. Ésa es la opinión de Srila Baladeva Vidyabhusana: Krsna es la Superalma que se encuentra en todos y cada uno de los cuerpos, aparte del alma individual. Y Krsna dice aquí explícitamente que la Superalma es la controladora tanto del campo de las actividades como del disfrutador finito.

martes, 19 de junio de 2018

Capítulo 13 - Versos 1 y 2


Arjuna dijo: ¡Oh, mi querido Krsna!, deseo saber de prakrti [la naturaleza], de purusa [el disfrutador], y del campo y el conocedor del campo, así como también del conocimiento y el objeto del conocimiento.

Comentario de Srila Prabhupada:

La Suprema Personalidad de Dios dijo: Este cuerpo, ¡oh, hijo de Kunti!, se denomina el campo, y aquel que conoce este cuerpo se denomina el conocedor del campo.

Arjuna estaba interesado en saber de prakrti (la naturaleza), purusa (el disfrutador), ksetra (el campo) y ksetra-jña (el conocedor del campo), y acerca del conocimiento y el objeto del conocimiento. Al él hacer preguntas acerca de todo eso, Krsna dijo que este cuerpo se denomina el campo, y que aquel que conoce este cuerpo se denomina el conocedor del campo. Este cuerpo es el campo de la actividad para el alma condicionada. El alma condicionada está atrapada en la existencia material, y ella trata de enseñorearse de la naturaleza material. Y así, según su capacidad de dominar la naturaleza material, recibe un campo de actividades. Ese campo de actividades es el cuerpo. Y, ¿qué es el cuerpo? El cuerpo está hecho de sentidos. El alma condicionada quiere disfrutar del goce de los sentidos, y, conforme a su capacidad de hacerlo, se le ofrece un cuerpo, o campo de actividades. Por eso al cuerpo se lo conoce como ksetra, o el campo de las actividades del alma condicionada. Ahora bien, la persona que se identifica con el cuerpo se denomina ksetra-jña, el conocedor del campo. No es muy difícil entender la diferencia que hay entre el campo y su conocedor, entre el cuerpo y el conocedor del cuerpo. Cualquier persona puede darse cuenta de que, desde la infancia hasta la vejez, pasa por muchísimos cambios de cuerpo, y, sin embargo, sigue siendo una misma persona. Así pues, existe una diferencia entre el conocedor del campo de las actividades y el propio campo. El alma viviente condicionada puede entender así que es diferente del cuerpo. Al principio se describe —dehino ‘smin— que la entidad viviente se halla dentro del cuerpo y que el cuerpo va pasando de la infancia a la niñez, de la niñez a la juventud y de la juventud a la vejez, y que la persona que posee el cuerpo sabe que el cuerpo está cambiando. El propietario es claramente el ksetra-jña. A veces pensamos "soy feliz", "soy un hombre, soy una mujer", "soy un perro", "soy un gato". Ésas son designaciones corporales del conocedor. Pero el conocedor es diferente del cuerpo. Aunque usemos muchos artículos —nuestras ropas, etc.—, sabemos que somos diferentes de las cosas que usamos. De igual modo, si lo analizamos un poco, también nos daremos cuenta de que somos diferentes del cuerpo. Yo, usted, o cualquier otra persona que sea dueña de un cuerpo, recibimos el nombre de ksetra-jña, el conocedor del campo de las actividades, y el cuerpo se denomina ksetra, el campo en sí de las actividades.

En los primeros seis capítulos de El Bhagavad-gita se describen el conocedor del cuerpo (la entidad viviente) y la posición mediante la cual él puede entender al Señor Supremo. En los seis capítulos intermedios de El Bhagavad-gita, se describen a la Suprema Personalidad de Dios y la relación que hay entre el alma individual y la Superalma con respecto al servicio devocional. En esos capítulos se definen de un modo definitivo la posición superior de la Suprema Personalidad de Dios y la posición subordinada del alma individual. Las entidades vivientes son subordinadas en todas las circunstancias, pero por su olvido están sufriendo. Cuando ellas se iluminan por medio de las actividades piadosas, se acercan al Señor Supremo de diferentes maneras: como los afligidos, aquellos que necesitan dinero, los indagadores y aquellos que buscan conocimiento. Eso también se describe. Ahora, comenzando con el Decimotercer Capítulo, se explica cómo la entidad viviente se pone en contacto con la naturaleza material y cómo el Señor Supremo la libera a través de los diferentes métodos de las actividades fruitivas, el cultivo de conocimiento y el desempeño de servicio devocional. Aunque la entidad viviente es completamente diferente del cuerpo material, de alguna manera llega a relacionarse con él. Eso también se explica.

lunes, 18 de junio de 2018

Capítulo 12 - Verso 20


Aquellos que siguen este imperecedero sendero del servicio devocional y que con fe se dedican a él por entero, teniéndome a Mí como la meta suprema, son muy, muy queridos por Mí.

Comentario de Srila Prabhupada:

En este capítulo, desde el verso 2 hasta el final —desde mayy avesya mano ye mam ("fijando la mente en Mí") hasta ye tu dharmamrtam idam ("esta religión de la ocupación eterna")—, el Señor Supremo ha explicado los procesos del servicio trascendental mediante los cuales uno puede dirigirse a Él. Esos procesos son muy queridos por el Señor, y Él acepta a una persona que se dedica a ellos. Arjuna hizo la pregunta de quién es mejor —aquel que se dedica al sendero del Brahman impersonal o aquel que se dedica al servicio personal de la Suprema Personalidad de Dios—, y el Señor le respondió tan explícitamente, que no hay ninguna duda de que el servicio devocional que se le presta a la Personalidad de Dios es el mejor de todos los procesos de iluminación espiritual. En otras palabras, en este capítulo se ha decidido que, a través de las buenas compañías se desarrolla en uno el apego al servicio devocional puro, en virtud de lo cual uno acude a un maestro espiritual genuino y por él comienza a oír, a cantar y a observar los principios regulativos del servicio devocional con fe, apego y devoción, y de ese modo uno se dedica al servicio trascendental del Señor. En este capítulo se recomienda ese sendero; por lo tanto, no hay ninguna duda de que el servicio devocional es el único sendero absoluto para la autorrealización, para conseguir a la Suprema Personalidad de Dios. La concepción impersonal de la Suprema Verdad Absoluta, tal como se describe en este capítulo, se recomienda únicamente hasta el momento en que uno se rinde en busca de la autorrealización. Dicho de otro modo, mientras uno no tenga la oportunidad de relacionarse con un devoto puro, la concepción impersonal puede ser beneficiosa. En medio de la concepción impersonal de la Verdad Absoluta, uno trabaja sin resultado fruitivo, medita y cultiva conocimiento para entender el espíritu y la materia. Eso es necesario mientras uno no tenga la compañía de un devoto puro. Por fortuna, si en uno se desarrolla directamente el deseo de dedicarse al proceso de conciencia de Krsna a través del servicio devocional puro, no es necesario tener que ir mejorando por pasos en el campo de la iluminación espiritual. El servicio devocional, tal como se describe en los seis capítulos intermedios de El Bhagavad-gita, es más apropiado. No es necesario preocuparse por las cosas con las que se mantienen el cuerpo y el alma juntos, ya que, por la gracia del Señor, todo se da automáticamente.

Así terminan los significados de Bhaktivedanta del Duodécimo Capítulo de El Srimad Bhagavad-gita, en relación con el servicio devocional.


sábado, 16 de junio de 2018

Capítulo 12 - Versos 18 y 19


Aquel que es igual con amigos y enemigos, que mantiene la ecuanimidad en medio del honor y el deshonor, el calor y el frío, la felicidad y la aflicción, la fama y la infamia, que siempre está libre de relaciones contaminantes, que siempre es callado y se satisface con cualquier cosa, a quien no lo preocupa ninguna residencia, que está fijo en el plano del conocimiento y que está dedicado al servicio devocional, esa clase de persona es muy querida por Mí.

Comentario de Srila Prabhupada:

El devoto siempre está libre de todas las malas compañías. A veces uno es alabado, y a veces uno es difamado; ésa es la naturaleza de la sociedad humana. Pero un devoto siempre es trascendental a la fama y la infamia artificiales, y a la felicidad o a la aflicción artificiales. Él es muy paciente. Él no habla de nada más que de lo que trate de Krsna; por ende, se dice que es callado. "Callado" no significa que uno no debe hablar; callado significa que uno no debe hablar tonterías. Uno debe hablar sólo de cosas esenciales, y para el devoto la conversación más esencial que existe es la de hablar en beneficio del Señor Supremo. El devoto es feliz en todas las condiciones; a veces puede que tenga comida muy sabrosa, y a veces no, pero él permanece satisfecho. Y a él no lo preocupa en qué lugar va a residir. Puede que a veces viva bajo un árbol, y a veces en un gran palacio; él no está atraído a ninguno de los dos. Se dice que él es fijo, porque él está fijo en su determinación y en su conocimiento. Puede que encontremos cierta repetición en las descripciones de las cualidades de un devoto, pero ello es sólo para ilustrar el hecho de que el devoto tiene que adquirir todas esas cualidades. Sin buenas cualidades no se puede ser un devoto puro. Y harav abhaktasya kuto mahad-gunah: alguien que no es devoto no tiene buenas cualidades. Aquel que quiere ser reconocido como devoto, debe cultivar las buenas cualidades. Claro que, él no se esfuerza por adquirir esas cualidades de alguna otra manera que no sea dedicándose al proceso de conciencia de Krsna y al servicio devocional, lo cual lo ayuda automáticamente a cultivarlas.

viernes, 15 de junio de 2018

Capítulo 12 - Verso 17


Aquel que ni se regocija ni se aflige, que ni se lamenta ni desea, y que renuncia tanto a las cosas favorables como a las desfavorables, un devoto de esa clase es muy querido por Mí.

Comentario de Srila Prabhupada:

Un devoto puro no se siente ni feliz ni acongojado por la ganancia y pérdida materiales, ni tampoco está muy ansioso de tener un hijo o un discípulo, ni se aflige si no los tiene. Si él pierde algo que le es muy querido, no se lamenta por ello. De igual modo, si no consigue lo que quiere, no se aflige. Él es trascendental frente a toda clase de actividades favorables y desfavorables o pecaminosas. Él está dispuesto a correr toda clase de riesgos en aras de la satisfacción del Señor Supremo. Nada es un impedimento en el desempeño de su servicio devocional. Esa clase de devoto es muy querido por Krsna.

jueves, 14 de junio de 2018

Capítulo 12 - Verso 16


Ese devoto Mío que no depende del curso ordinario de las actividades, que es puro, que es experto, que no tiene preocupaciones, que está libre de todos los sufrimientos y que no ansía obtener un resultado, es muy querido por Mí.

Comentario de Srila Prabhupada:

Al devoto se le puede ofrecer dinero, pero él no debe esforzarse por adquirirlo. Si automáticamente, por la gracia del Supremo, le llega dinero, él no se agita. Como algo natural, el devoto se baña al menos dos veces al día, y se levanta temprano por la mañana para hacer servicio devocional. Así pues, por naturaleza, él es limpio interna y externamente. El devoto siempre es experto, porque conoce a plenitud la esencia de todas las actividades de la vida, y está convencido de las Escrituras autoritativas. El devoto nunca se pone de parte de un bando específico; por consiguiente, está libre de cuidados. Él nunca sufre, porque está libre de todas las designaciones; él sabe que su cuerpo es una designación, así que si se presentan algunos dolores físicos, él está libre. El devoto puro no se esfuerza por nada que vaya en contra de los principios del servicio devocional. Por ejemplo, construir un gran edificio requiere de mucha energía, y el devoto no acomete esa empresa si ello no lo beneficia haciéndolo adelantar en su servicio devocional. Él puede construir un templo para el Señor, y para ello puede que soporte toda clase de angustias, pero él no construye una gran casa para sus propios parientes.

miércoles, 13 de junio de 2018

Capítulo 12 - Verso 15


Aquel por quien nadie es puesto en dificultades y a quien no lo perturba nadie, que mantiene el equilibrio en la felicidad y en la aflicción, en el temor y en la ansiedad, es muy querido por Mí.

Comentario de Srila Prabhupada:

Aquí se describen algunas cualidades más del devoto. Él no pone a nadie en dificultades, ni en estado de ansiedad, temor o insatisfacción. Como un devoto es bueno con todos, no actúa de una manera que ponga a otros en estado de ansiedad. Al mismo tiempo, si otros tratan de poner al devoto en estado de ansiedad, éste no se perturba. Se debe a la gracia del Señor que él sea muy experto y que por ello no lo moleste ninguna perturbación externa. En realidad, como el devoto siempre está sumido en el estado de conciencia de Krsna y dedicado al servicio devocional, esas circunstancias materiales no pueden afectarlo. Por lo general, la persona materialista se pone muy feliz cuando aparece algo para el goce de sus sentidos o de su cuerpo, pero cuando ve que otros tienen algo para complacer sus sentidos y que ella no lo tiene, lo lamenta y lo envidia. Cuando espera alguna venganza de un enemigo, se halla en un estado de temor, y cuando no puede ejecutar algo con éxito, se desanima. Pero un devoto que siempre es trascendental a todas esas perturbaciones, es muy querido por Krsna.

lunes, 11 de junio de 2018

Capítulo 12 - Versos 13 y 14


Aquel que no es envidioso sino que, más bien, es un buen amigo de todas las entidades vivientes, que no se cree propietario de nada y que está libre del ego falso, que mantiene la ecuanimidad tanto en la felicidad como en la aflicción, que es tolerante, que siempre está satisfecho, que es autocontrolado, y que está dedicado al servicio devocional con determinación, con la mente e inteligencia fijas en Mí, esa clase de devoto Mío es muy querido por Mí.

Comentario de Srila Prabhupada:

Yendo de nuevo al punto del servicio devocional puro, en estos dos versos el Señor está describiendo las cualidades del devoto puro. Al devoto puro nunca lo perturban las circunstancias. Y él tampoco envidia a nadie. Y el devoto no se vuelve enemigo de su enemigo; él piensa: "Esta persona está actuando como enemiga mía debido a mis propias fechorías pasadas. Así que, es mejor sufrir que protestar". En El Srimad-Bhagavatam (10.14.8) se dice: tat te ‘nukampam su-samiksamano bhuñjana evatma-krtam vipakam. Cuando quiera que el devoto está afligido o en dificultades, piensa que es la misericordia del Señor para con él. Él piensa: "Gracias a mis fechorías pasadas debía de sufrir muchísimo más de lo que estoy sufriendo ahora. Se debe, pues, a la misericordia del Señor Supremo que yo no esté recibiendo todo el castigo que merezco. Sólo estoy recibiendo un poquito, por la misericordia de la Suprema Personalidad de Dios". En consecuencia, él siempre está tranquilo y callado, y es paciente, pese a las muchas condiciones deplorables que lo rodeen. Además, el devoto siempre es bondadoso con todos, incluso con su enemigo. Nirmama significa que un devoto no les da mucha importancia a los dolores y problemas propios del cuerpo, porque él sabe perfectamente bien que no es el cuerpo material. Él no se identifica con el cuerpo; por consiguiente, él está libre del concepto del ego falso y mantiene el equilibrio tanto en la felicidad como en la aflicción. Él es tolerante, y se satisface con cualquier cosa que llegue por la gracia del Señor Supremo. Él no se esfuerza mucho por lograr algo muy difícil; por ende, siempre está dichoso. Él es un místico totalmente perfecto, porque está fijo en las instrucciones que ha recibido del maestro espiritual, y como tiene los sentidos controlados, es determinado. Él no se deja influir por argumentos falsos, porque nadie puede apartarlo de la determinación fija del servicio devocional. Él está plenamente consciente de que Krsna es el Señor eterno, así que nadie puede perturbarlo. Todas sus cualidades lo capacitan para depender por entero del Señor Supremo. Ese nivel de servicio devocional es indudablemente muy difícil de encontrar, pero un devoto se sitúa en esa etapa al seguir los principios regulativos del servicio devocional. Además, el Señor dice que esa clase de devoto le es muy querido, ya que Él siempre está complacido con todas las actividades que el devoto realiza en estado de plena conciencia de Krsna.

sábado, 9 de junio de 2018

Capítulo 12 - Verso 12


Si no puedes emprender esa práctica, entonces dedícate al cultivo de conocimiento. Mejor que el conocimiento, sin embargo, es la meditación, y mejor que la meditación es la renuncia a los frutos de la acción, ya que por medio de esa renunciación uno puede conseguir la paz de la mente.

Comentario de Srila Prabhupada:

Como se menciona en los versos anteriores, hay dos clases de servicio devocional: el camino de los principios regulativos y el camino del apego total con amor por la Suprema Personalidad de Dios. Para aquellos que verdaderamente no son capaces de seguir los principios del proceso de conciencia de Krsna, es mejor cultivar conocimiento, pues mediante el conocimiento uno puede llegar a entender su verdadera posición. Poco a poco el conocimiento se desarrollará hasta el punto de la meditación. Por medio de la meditación, uno puede llegar a entender a la Suprema Personalidad de Dios mediante un proceso gradual. Hay procesos que lo hacen a uno entender que uno mismo es el Supremo, y esa clase de meditación es preferible si uno es incapaz de dedicarse al servicio devocional. Si uno no es capaz de meditar de esa manera, entonces hay deberes prescritos, tal como se estipulan en la literatura védica, para los brahmanas, ksatriyas, vaisyas y sudras, que encontraremos en el último capítulo de El Bhagavad-gita. Pero en todos los casos, uno debe renunciar al resultado o los frutos del trabajo; eso significa emplear el resultado del karma para alguna buena causa.
En resumen, para llegar a la Suprema Personalidad de Dios, la meta máxima, hay dos procesos: un proceso es por medio del desarrollo gradual, y el otro proceso es directo. El servicio devocional con conciencia de Krsna es el método directo, y el otro método implica el renunciar a los frutos de las actividades de uno. Luego, se puede ir sucesivamente hasta la etapa del conocimiento, la etapa de la meditación, la etapa de la comprensión de la Superalma, y la etapa de la Suprema Personalidad de Dios. Uno puede tomar, o bien el proceso gradual, o bien el proceso directo. El proceso directo no es posible para todos; por consiguiente, el proceso indirecto también es bueno. Sin embargo, se ha de entender que el proceso indirecto no se le recomienda a Arjuna, porque él ya se encuentra en la etapa del servicio devocional amoroso que se le presta al Señor Supremo. Dicho proceso es para otros que no están en esa etapa; para ellos, el proceso gradual de la renunciación, el conocimiento, la meditación y la comprensión de la Superalma y el Brahman, es lo que se debe seguir. Pero en lo que respecta a El Bhagavad-gita, en él se hace énfasis en el método directo. A todo el mundo se le aconseja emprender el método directo y entregarse a la Suprema Personalidad de Dios, Krsna.


viernes, 8 de junio de 2018

Capítulo 12 - Verso 11


Sin embargo, si eres incapaz de trabajar con esa conciencia de Mí, trata entonces de actuar renunciando a todos los resultados de tu trabajo y trata de situarte en el ser.

Comentario de Srila Prabhupada:

Puede que uno sea incapaz incluso de simpatizar con las actividades de conciencia de Krsna debido a consideraciones de orden social, familiar o religioso, o debido a algunos otros impedimentos. Si uno se apega directamente a las actividades de conciencia de Krsna, puede que haya objeciones por parte de los familiares o que se presenten muchas otras dificultades. A aquel que tiene ese problema se le aconseja que sacrifique para alguna buena causa el resultado que haya acumulado de sus actividades. Esos procedimientos se describen en las reglas védicas. Hay muchas descripciones de sacrificios y funciones especiales de punya, o trabajo especial en el que se puede aplicar el resultado de la acción previa de uno. De ese modo, uno puede elevarse gradualmente hasta el estado del conocimiento. También se observa que, cuando alguien que ni siquiera está interesado en las actividades de conciencia de Krsna, le da caridad a algún hospital o a alguna otra institución social, renuncia a los resultados de sus actividades arduamente ganados. Eso también se recomienda aquí, ya que, por la práctica de renunciar a los frutos de las actividades, la mente de uno se purifica de un modo gradual, y en esa etapa purificada de la mente, uno se vuelve capaz de entender el proceso de conciencia de Krsna. Claro que, el proceso de conciencia de Krsna no depende de ninguna otra experiencia, porque el proceso en sí puede purificar la mente de uno; pero si hay impedimentos para aceptar el proceso de conciencia de Krsna, uno puede tratar de renunciar a los resultados de sus acciones. En ese caso, se puede aceptar el servicio social, el servicio a la comunidad, el servicio a la nación, el sacrificio por el país, etc., de manera que algún día uno pueda llegar a la etapa del servicio devocional puro que se le presta al Señor Supremo. En El Bhagavad-gita (18.46) encontramos que se afirma: yatah pravrttir bhutanam, si uno decide hacer un sacrificio por la causa suprema, incluso si no sabe que la causa suprema es Krsna, paulatinamente, por el método del sacrificio, llegará a entender que Krsna es la causa suprema.


jueves, 7 de junio de 2018

Capítulo 12 - Verso 10


Si no puedes practicar las regulaciones del bhakti-yoga, entonces sólo trata de trabajar para Mí, porque al hacerlo llegarás a la etapa perfecta.

Comentario de Srila Prabhupada:

Aquel que ni siquiera es capaz de practicar los principios regulativos del bhakti-yoga, bajo la guía de un maestro espiritual, aún puede ser llevado a esa etapa perfecta si trabaja para el Señor Supremo. La manera en que hay que hacer ese trabajo ya se ha explicado en el verso cincuenta y cinco del Capítulo Once. Uno debe simpatizar con la propagación del proceso de conciencia de Krsna. Hay muchos devotos que están dedicados a la propagación del proceso de conciencia de Krsna, y ellos requieren de ayuda. De manera que, si incluso uno no puede practicar directamente los principios regulativos del bhakti-yoga, puede tratar de ayudar en esas labores. Todo esfuerzo requiere de tierra, capital, organización y trabajo. Así como en los negocios se requiere de un lugar donde establecerse, de un capital utilizable, de mano de obra y de una organización para expandirse, eso mismo se requiere en el servicio de Krsna. La única diferencia es que en el materialismo uno trabaja para la complacencia de los sentidos. Sin embargo, el mismo trabajo se puede llevar a cabo para la satisfación de Krsna, y eso es actividad espiritual. Si uno tiene suficiente dinero, puede ayudar en la construcción de una oficina o de un templo para la propagación del proceso de conciencia de Krsna. O se puede ayudar con las publicaciones. Hay diversas clases de actividades, y uno debe interesarse en ellas. Si alguien no puede sacrificar el resultado de esas actividades, la misma persona puede, no obstante, sacrificar algún porcentaje de ello para propagar el cultivo de conciencia de Krsna. Ese servicio voluntario por la causa del proceso de conciencia de Krsna, lo ayudará a uno a elevarse a un estado superior de amor por Dios, con lo cual uno se volverá perfecto.

martes, 5 de junio de 2018

Capítulo 12 - Verso 9


Mi querido Arjuna, ¡oh, conquistador de riquezas!, si no puedes fijar la mente en Mí sin desviación, entonces sigue los principios regulativos del bhakti-yoga. De ese modo, cultiva el deseo de llegar a Mí.

Comentario de Srila Prabhupada:

En este verso se señalan dos tipos diferentes de bhakti-yoga. El primero se aplica a aquel en quien verdaderamente se ha desarrollado un apego por Krsna, la Suprema Personalidad de Dios, mediante el amor trascendental. Y el otro es para aquel en quien no se ha desarrollado un apego por la Persona Suprema mediante ese amor. Para esta segunda clase de personas se han prescrito diferentes reglas y regulaciones que uno puede seguir para ser al final elevado a la etapa del apego a Krsna.

El bhakti-yoga es la purificación de los sentidos. En los actuales momentos, en la existencia material, los sentidos siempre están impuros, pues están dedicados a su propia complacencia. Pero por medio de la práctica del bhakti-yoga esos sentidos se pueden purificar, y en el estado purificado se ponen en contacto directo con el Señor Supremo. En esta existencia material puede que yo me dedique a prestarle algún servicio a algún amo, pero de hecho yo no sirvo a mi amo con amor. Yo tan sólo lo sirvo para obtener un poco de dinero. Y el amo tampoco siente amor; él recibe mi servicio y me paga. Así que no se trata de amor en absoluto. Pero para la vida espiritual uno debe elevarse a la etapa pura del amor. Esa etapa del amor se puede alcanzar por medio de la práctica del servicio devocional que se realiza con los sentidos actuales.

Ese amor de Dios se encuentra ahora en un estado latente en el corazón de todos. Y ahí el amor de Dios se manifiesta de diferentes maneras, pero está contaminado por la asociación con lo material. Ahora, la asociación con lo material tiene que ser purificada, y ese amor natural latente que se tiene por Krsna tiene que ser revivido. En eso consiste todo el proceso.

Para practicar los principios regulativos del bhakti-yoga se deben seguir ciertos principios bajo la guía de un maestro espiritual experto: uno debe levantarse temprano por la mañana, bañarse, entrar en el templo, ofrecer oraciones y cantar Hare Krsna; luego, se deben recoger flores para ofrecérselas a la Deidad, preparar comida para ofrecérsela a la Deidad, comer prasadam, etc. Hay diversas reglas y regulaciones que uno debe seguir. Se debe oír constantemente la exposición de El Bhagavad-gita y El Srimad-Bhagavatam de labios de devotos puros. Esta práctica lo ayudará a uno a elevarse al nivel del amor por Dios, y entonces se estará seguro de su progreso hacia el reino espiritual de Dios. Esa práctica del bhakti-yoga, bajo las reglas y regulaciones y con la dirección de un maestro espiritual, es seguro que lo llevará a uno a la etapa del amor por Dios.

lunes, 4 de junio de 2018

Capítulo 12 - Verso 8


Tan sólo fija la mente en Mí, la Suprema Personalidad de Dios, y ocupa toda tu inteligencia en Mí. Así, siempre vivirás conmigo, sin ninguna duda.

Comentario de Srila Prabhupada:

Aquel que está dedicado al servicio devocional del Señor Krsna vive con el Señor Supremo mediante una relación directa, por lo cual no hay ninguna duda de que su posición es trascendental desde el mismo comienzo. El devoto no vive en el plano material: él vive con Krsna. El santo nombre del Señor y el Señor no son diferentes el uno del otro; por lo tanto, cuando un devoto canta Hare Krsna, Krsna y Su potencia interna baila en la lengua del devoto. Cuando él le ofrece comida a Krsna, Krsna acepta directamente los comestibles, y el devoto se "krsnaíza" al comer los remanentes. Aquel que no se dedica a ese servicio no puede entender cómo ocurre, si bien ése es un proceso que se recomienda en El Bhagavad-gita y en otras Escrituras védicas.

sábado, 2 de junio de 2018

Capítulo 12 - Versos 6 y 7


Pero para aquellos que Me adoran a Mí entregándome todas sus actividades y consagrándose a Mí sin desviarse, dedicados al servicio devocional y meditando siempre en Mí, habiendo fijado la mente en Mí, ¡oh, hijo de Prtha!, para ellos, Yo soy el que los salva prontamente del océano del nacimiento y la muerte.

Comentario de Srila Prabhupada:

Aquí se afirma de un modo explícito que los devotos tienen la gran fortuna de que el Señor los liberará muy pronto de la existencia material. En el servicio devocional puro, uno llega a comprender que Dios es grande y que el alma individual está subordinada a Él. El deber del alma es el de prestarle servicio al Señor; si no lo hace, se pondrá entonces a servir a maya.
Como se dijo antes, al Señor Supremo sólo se lo puede apreciar por medio del servicio devocional. Así pues, se debe estar plenamente consagrado. Uno debe fijar la mente en Krsna por completo con el fin de conseguirlo a Él. Uno debe trabajar únicamente para Krsna. No importa a qué clase de trabajo uno se dedique, pero el mismo se debe hacer únicamente para Krsna. Ésa es la pauta del servicio devocional. El devoto no desea ningún otro logro más que el de complacer a la Suprema Personalidad de Dios. La misión de su vida es la de complacer a Krsna, y él puede sacrificar todo para la satisfacción de Krsna, tal como lo hizo Arjuna en la Batalla de Kuruksetra. El proceso es muy sencillo: uno puede dedicarse a su ocupación y al mismo tiempo cantar Hare Krsna, Hare Krsna, Krsna Krsna, Hare Hare / Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare. Ese canto trascendental atrae al devoto hacia la Personalidad de Dios.
El Señor Supremo promete aquí que liberará sin demora del océano de la existencia material al devoto puro que esté dedicado de esa manera. Aquellos que están adelantados en la práctica del yoga pueden trasladar el alma a voluntad a cualquier planeta que quieran, por medio del proceso del yoga, y otros aprovechan la oportunidad de diversas otras maneras; pero en lo que concierne al devoto, aquí se dice claramente que el propio Señor lo lleva. El devoto no necesita esperar hasta volverse muy experimentado para trasladarse al cielo espiritual.
En El Varaha Purana aparece este verso:

nayami paramam sthanam
arcir-adi-gatim vina
garuda-skandham aropya
yatheccham anivaritah

El significado de este verso es que un devoto no necesita practicar astanga-yoga para trasladar su alma a los planetas espirituales. La responsabilidad la asume el propio Señor Supremo. Aquí, Él afirma de un modo claro que Él mismo se vuelve el salvador. El niño es cuidado enteramente por sus padres, y con ello su posición es segura. De igual manera, un devoto no necesita esforzarse para trasladarse a otros planetas mediante la práctica del yoga. Más bien, el Señor Supremo, por Su gran misericordia, viene de inmediato, montado en Garuda, Su ave transportadora, y en un instante libera al devoto de la existencia material. Aunque un hombre que ha caído en el océano luche muy afanosamente y sea muy experto en nadar, no puede salvarse a sí mismo. Pero si alguien aparece y lo saca del agua, entonces es fácilmente rescatado. Así mismo, el Señor recoge al devoto de esta existencia material. Uno tan sólo tiene que practicar el sencillo proceso de conciencia de Krsna y dedicarse por entero al servicio devocional. Cualquier hombre inteligente debe preferir siempre el proceso del servicio devocional a todos los demás senderos. En El Narayaniya se confirma eso de la siguiente manera:

ya vai sadhana-sampattih
purusartha-catustaye
taya vina tad apnoti
naro narayanasrayah

El significado de este verso es que uno no debe dedicarse a los diferentes procesos de la actividad fruitiva, ni cultivar conocimiento por medio del proceso de la especulación mental. Aquel que está consagrado a la Personalidad Suprema puede conseguir todos los beneficios que se obtienen de otros procesos yóguicos, de la especulación, de los rituales, de los sacrificios, de las caridades, etc. Ésa es la bendición específica del servicio devocional.
Mediante el simple canto del santo nombre de Krsna —Hare Krsna, Hare Krsna, Krsna Krsna, Hare Hare / Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare—, el devoto del Señor puede dirigirse al destino supremo de una manera fácil y feliz, pero a ese destino no se puede llegar por ningún otro proceso religioso.
La conclusión de El Bhagavad-gita se expresa en el Capítulo Dieciocho:

sarva-dharman parityajya@m
mam ekam saranam vraja
aham tvam sarva-papebhyo
moksayisyami ma sucah
Hay que abandonar todos los demás procesos de autorrealización y ejecutar simplemente el servicio devocional con conciencia de Krsna. Eso le permitirá a uno lograr la máxima perfección de la vida. No es necesario que uno considere las acciones pecaminosas de su vida pasada, porque el Señor Supremo se encarga de uno por completo. De modo que, uno no debe tratar vanamente de salvarse a sí mismo en el campo de la iluminación espiritual. Que todo el mundo se refugie en la Divinidad omnipotente y suprema: Krsna. Ésa es la máxima perfección de la vida.

viernes, 1 de junio de 2018

Capítulo 12 - Verso 5


Para aquellos que tienen la mente apegada al aspecto no manifestado e impersonal del Supremo, el adelanto es muy penoso. Progresar en esa disciplina siempre es difícil para aquellos que están encarnados.

Comentario de Srila Prabhupada:

Los trascendentalistas que siguen la senda del aspecto impersonal, no manifestado e inconcebible del Señor Supremo, reciben el nombre de jñana-yogis, y las personas que se hallan en pleno estado de conciencia de Krsna, dedicadas al servicio devocional del Señor, reciben el nombre de bhakti-yogis. Ahora bien, aquí se expresa de un modo categórico la diferencia que hay entre el jñana-yoga y el bhakti-yoga. El proceso de jñana-yoga, aunque en fin de cuentas lo lleva a uno a la misma meta, es muy dificultoso, mientras que el sendero del bhakti-yoga, el proceso de estar al servicio directo de la Suprema Personalidad de Dios, es más sencillo y natural para el alma encarnada. El alma individual está encarnada desde tiempo inmemorial. Para ella es muy difícil entender simplemente de un modo teórico que no es el cuerpo. Por lo tanto, el bhakti-yogi acepta la Deidad de Krsna como venerable, debido a que en la mente hay cierto concepto corporal fijo que de ese modo puede ser aplicado. Claro que, la adoración de la Suprema Personalidad de Dios en la forma que Él tiene en el templo no es idolatría. En la literatura védica se constata que la adoración puede ser saguna y nirguna: del Supremo con atributos o sin ellos. La adoración de la Deidad del templo es adoración saguna, ya que al Señor se lo representa con cualidades materiales. Pero la forma del Señor, aunque se represente por medio de elementos materiales tales como la piedra, la madera o un óleo, no es de hecho material. Ésa es la naturaleza absoluta del Señor Supremo.
En relación con esto se puede dar un ejemplo de la vida diaria. En la calle hay unos buzones de correo, y si ponemos en ellos nuestras cartas, es seguro que éstas llegarán a su destino sin dificultades. Pero un buzón antiguo, o uno de imitación que encontremos en alguna parte y que no esté autorizado por la oficina de correos, no servirá. De igual manera, Dios tiene una representación autorizada en la forma de la Deidad, que se denomina arca-vigraha. Ese arca-vigraha es una encarnación del Señor Supremo. Dios aceptará a través de esa forma el servicio que se le preste a Él. El Señor es omnipotente, todopoderoso; por lo tanto, mediante Su encarnación arca-vigraha puede aceptar los servicios del devoto, tan sólo para la conveniencia del hombre que se encuentra en la vida condicionada.
Así que para el devoto no hay ninguna dificultad en dirigirse al Supremo inmediata y directamente, pero para aquellos que están siguiendo el camino impersonal hacia la iluminación espiritual, el sendero es difícil. Ellos tienen que entender la representación no manifestada del Supremo a través de Escrituras védicas tales como los Upanisads, y tienen que aprender el idioma, entender los sentimientos que no se perciben, y comprender a la perfección todos esos procesos. Eso no es algo muy sencillo para un hombre común. La persona consciente de Krsna, dedicada al servicio devocional, simplemente por la guía del maestro espiritual genuino, simplemente por ofrecerle reverencias a la Deidad tal como se estipula, simplemente por oír hablar de las glorias del Señor y simplemente por comer los remanentes de la comida que se le ofrece al Señor, llega a comprender de un modo muy fácil a la Suprema Personalidad de Dios. No hay ninguna duda de que los impersonalistas están emprendiendo sin necesidad un sendero penoso, con el riesgo de que al final de todo no lleguen a la plena comprensión de la Verdad Absoluta. Pero el personalista, sin ningún riesgo, problema ni dificultad, se dirige a la Personalidad Suprema directamente. En El Srimad-Bhagavatam aparece un pasaje similar. Ahí se declara que si en fin de cuentas hay que entregarse a la Suprema Personalidad de Dios (este proceso de entrega se denomina bhakti), pero en vez de ello uno se toma la molestia de tratar de entender lo que es Brahman y lo que no lo es, y emplea toda su vida de ese modo, el resultado de ello es sencillamente una molestia. Por lo tanto, aquí se aconseja que uno no vaya por ese sendero difícil de la autorrealización, ya que el resultado final es incierto.
La entidad viviente es eternamente un alma individual, y si ella quiere fundirse en el todo espiritual, puede que logre comprender los aspectos de eternidad y conocimiento de su naturaleza original, pero no comprenderá la porción de la dicha. Por la gracia de un devoto, esa clase de trascendentalista, sumamente entendido en el proceso de jñana-yoga, puede llegar al plano del bhakti-yoga, o el servicio devocional. En ese momento, la larga práctica del impersonalismo también se vuelve una fuente de problemas, porque él no puede abandonar la idea. De modo que, el alma encarnada siempre está en dificultades con lo no manifiesto, tanto en el momento de la práctica, como en el momento de lograr la comprensión. Cada alma viviente es independiente de una manera parcial, y uno debe saber con toda certeza que esa comprensión de lo no manifestado va en contra de la naturaleza de su bienaventurado ser espiritual. Uno no debe emprender ese proceso. Para cada entidad viviente individual, el proceso de conciencia de Krsna, que implica el dedicarse plenamente al servicio devocional, es el mejor camino. Si uno quiere hacer caso omiso de ese servicio devocional, existe el peligro de caer en el ateísmo. Así pues, este proceso de centrar la atención en lo no manifestado, lo inconcebible, lo que se encuentra más allá del alcance de los sentidos, tal como ya se expresó en este verso, jamás debe fomentarse, especialmente en esta era. El Señor Krsna no lo aconseja.

jueves, 31 de mayo de 2018

Capítulo 12 - Versos 3 y 4


Pero aquellos que, mediante el control de los diversos sentidos y mostrando una misma disposición para con todos, adoran por completo a lo no manifestado, aquello que se encuentra más allá de la percepción de los sentidos, lo omnipresente, inconcebible, inmutable, fijo e inmóvil —la concepción impersonal de la Verdad Absoluta—, esas personas, que están dedicadas al bienestar de todos, al final llegan a Mí.

Comentario de Srila Prabhupada:

Aquellos que no adoran directamente al Dios Supremo, Krsna, pero que tratan de alcanzar la misma meta por medio de un proceso indirecto, también consiguen al final el objetivo supremo: Sri Krsna. "Después de muchos nacimientos, el hombre sabio busca refugiarse en Mí, sabiendo que Vasudeva lo es todo". Cuando una persona llega a tener pleno conocimiento después de muchos nacimientos, se entrega al Señor Krsna. Si uno se dirige a la Divinidad por medio del método que se mencionó en este verso, tiene que controlar los sentidos, prestarles servicio a todos y ocuparse del bienestar de todos los seres. De ello se infiere que uno tiene que dirigirse al Señor Krsna, pues de lo contrario no hay una iluminación perfecta. A menudo hay muchas penitencias involucradas antes de que uno pueda entregarse por completo a Él.
A fin de percibir a la Superalma que se encuentra dentro del alma individual, uno tiene que suspender las actividades de los sentidos, tales como ver, oír, saborear, trabajar, etc. De ese modo, uno llega a entender que el Alma Suprema está presente en todas partes. Al uno percatarse de eso, no envidia a ninguna entidad viviente: no se ve ninguna diferencia entre hombre y animal, porque sólo se ve el alma, no la cobertura exterior. Pero para el hombre común, este método de comprensión impersonal es muy difícil.