domingo, 30 de marzo de 2014

Capítulo II Verso 63

Del apetito desenfrenado dimana la turbación mental y de ella la pérdida de la memoria; de la pérdida de la memoria, la falta de discernimiento y por la falta de discernimiento se pierde el hombre.

jueves, 27 de marzo de 2014

Capítulo II Verso 62

El hombre que se complace en los objetos de los sentidos, suscita en sí una inclinación hacia ellos; del apego surge el deseo; del deseo el apetito desenfrenado;

domingo, 23 de marzo de 2014

Capítulo II Verso 61

Sólo después de haber logrado la propia armonía puede tener el hombre su espíritu fijo en Mí, pues únicamente aquel que ha subyugado sus sentidos puede hallar, en verdad, la suprema sabiduría.

martes, 18 de marzo de 2014

Capítulo II Verso 60

Sin embargo, los sentidos fogosos e indómitos arrastran impetuosamente el corazón del sabio que contra ellos forcejea para alcanzar la perfección.

domingo, 16 de marzo de 2014

Capítulo II Verso 59

Los objetos de sensación, aunque no el gusto por ellos, abandonan al abstinente morador del cuerpo que de ellos no gusta, y aun el mismo gusto se desvanece al que persevera en la visión del Ser supremo.

viernes, 14 de marzo de 2014

Capítulo II Verso 58

Cuando aparta sus sentidos de los objetos de sensación, como tortuga que encoge sus miembros en la concha, firme se halla en el supremo conocimiento.

jueves, 13 de marzo de 2014

Capítulo II Verso 57

Aquel que en ninguna circunstancia de su vida se inmuta, ni se siente afectado por los azares de la suerte; el que con ánimo sereno e imperturbable no se aflige en la adversidad, ni se regocija cuando la fortuna le sonríe, descansa en el supremo conocimiento.