miércoles, 20 de septiembre de 2017

Capítulo 7 - Verso 24

Los hombres que carecen de inteligencia y que no Me conocen perfectamente, creen que Yo, la Suprema Personalidad de Dios, Krsna, era impersonal antes, y que ahora he adoptado esta personalidad. Debido a su poco conocimiento no conocen Mi naturaleza superior, la cual es imperecedera y suprema.

Comentario de Srila Prabhupada:

A aquellos que son adoradores de los semidioses se los ha descrito como personas poco inteligentes, y aquí se describe a los impersonalistas de la misma manera. El Señor Krsna, en Su forma personal, está aquí hablando ante Arjuna, y con todo, por ignorancia, los impersonalistas arguyen que, en fin de cuentas, el Señor Supremo no tiene forma. Yamunacarya, un gran devoto del Señor que pertenece a la sucesión discipular de Ramanujacarya, ha escrito dos versos muy idóneos en relación con esto. Él dice:
  
"Mi querido Señor, devotos tales como Vyasadeva y Narada saben que Tú eres la Personalidad de Dios. Mediante el estudio de diferentes Escrituras védicas, uno puede llegar a conocer Tus características, Tu forma y Tus actividades, y de ese modo uno puede entender que Tú eres la Suprema Personalidad de Dios. Pero aquellos que están influidos por las modalidades de la pasión y la ignorancia, los demonios, los no devotos, no Te pueden entender. Ellos son incapaces de entenderte. Por muy expertos que esos no devotos sean en discutir El Vedanta, los Upanisads y otras Escrituras védicas, a ellos no les es posible entender a la Personalidad de Dios" (El Stotra-ratna 12).

En El Brahma-samhita se afirma que a la Personalidad de Dios no se la puede entender simplemente mediante el estudio de la literatura vedanta. Sólo por la gracia del Señor Supremo se puede conocer la Personalidad del Supremo. Por lo tanto, en este verso se afirma de un modo claro que no sólo son poco inteligentes los adoradores de los semidioses, sino también aquellos no devotos que están dedicados a El Vedanta y a la especulación basada en la literatura védica, sin ningún matiz de verdadera conciencia de Krsna; y a ellos no les es posible entender la naturaleza personal de Dios. A las personas que tienen la impresión de que la Verdad Absoluta es impersonal se las describe como abuddhayah, lo cual se refiere a alguien que no conoce el aspecto supremo de la Verdad Absoluta. En El Srimad-Bhagavatam se afirma que la comprensión suprema comienza con el Brahman impersonal, y luego asciende hasta la Superalma localizada, pero que la última palabra en lo referente a la Verdad Absoluta es la Personalidad de Dios. Los impersonalistas modernos son aún menos inteligentes, ya que ni siquiera siguen a su gran predecesor Sankaracarya, quien ha declarado específicamente que Krsna es la Suprema Personalidad de Dios. Así pues, como los impersonalistas no conocen la Verdad Suprema, creen que Krsna es únicamente el hijo de Devaki y Vasudeva, o un príncipe, o una entidad viviente poderosa. Esto también se condena en El Bhagavad-gita (9.11). Avajananti mam mudha manusim tanum asritam: "Únicamente los necios Me consideran una persona ordinaria".

Lo cierto es que nadie puede entender a Krsna sin prestar servicio devocional y sin cultivar conciencia de Krsna. El Bhagavatam (10.14.29) lo confirma:
  
"Mi querido Señor, si uno es favorecido siquiera por un leve vestigio de la misericordia de Tus pies de loto, puede entender la grandeza de Tu personalidad. Pero aquellos que especulan para llegar a entender a la Suprema Personalidad de Dios son incapaces de conocerte, aunque continúen estudiando los Vedas por muchos años". Uno no puede entender a la Suprema Personalidad de Dios, Krsna, ni Su forma, Su calidad o Su nombre, simplemente por medio de la especulación mental o de la discusión de la literatura védica. Uno debe entenderlo mediante el servicio devocional. Cuando uno está plenamente dedicado al proceso de conciencia de Krsna, comenzando con el canto del maha-mantra —Hare Krsna, Hare Krsna, Krsna Krsna, Hare Hare/ Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare—, sólo entonces puede uno entender a la Suprema Personalidad de Dios. Los no devotos impersonalistas creen que Krsna tiene un cuerpo hecho de esta naturaleza material, y que todas Sus actividades, Su forma y todo lo demás son maya. A estos impersonalistas se les da el nombre de mayavadis. Ellos no conocen la verdad última.

El vigésimo verso de este capítulo indica claramente: kamais tais tair hrta-jñanah prapadyante ‘nya-devatah, "Aquellos que están cegados por deseos lujuriosos, se entregan a los diferentes semidioses". Se sabe que, además de la Suprema Personalidad de Dios, hay semidioses que tienen sus diferentes planetas, y el Señor también tiene un planeta. Como se declara en el verso veintitrés: devan deva-yajo yanti mad-bhakta yanti mam api, los adoradores de los semidioses van a los diferentes planetas de los semidioses, y aquellos que son devotos del Señor Krsna van al planeta Krsnaloka. Aunque esto está claramente estipulado, los necios impersonalistas sostienen, no obstante, que el Señor no tiene forma y que esas formas son algo impuesto. ¿Acaso al estudiar el Gita da la impresión de que los semidioses y sus moradas son impersonales? Queda claro que ni los semidioses ni Krsna, la Suprema Personalidad de Dios, son impersonales. Todos ellos son personas; el Señor Krsna es la Suprema Personalidad de Dios y Él tiene Su propio planeta, y los semidioses tienen los suyos.

Por lo tanto, la opinión monista de que la verdad última no tiene forma y que la forma es impuesta, no es cierta. Aquí se afirma claramente que no es impuesta. El Bhagavad-gita nos hace saber claramente que las formas de los semidioses y la forma del Señor Supremo existen al mismo tiempo, y que el Señor Krsna es sac-cid-ananda, conocimiento eterno y bienaventurado. Los Vedas también confirman que la Suprema Verdad Absoluta es ananda-mayo ‘bhyasat, o que, por naturaleza, está colmada de un placer bienaventurado, y que es el depósito de ilimitadas cualidades auspiciosas. Y en el Gita, el Señor dice que aunque Él es aja (innaciente), aun así Él aparece. Éstos son los hechos que debemos entender con El Bhagavad-gita. No podemos comprender cómo la Suprema Personalidad de Dios puede ser impersonal; en lo que respecta a las declaraciones del Gita, la teoría de la imposición que tiene el monista impersonalista es falsa. Aquí se deja en claro que la Suprema Verdad Absoluta, el Señor Krsna, tiene tanto forma como personalidad.

lunes, 18 de septiembre de 2017

Capítulo 7 - Verso 23

Los hombres de poca inteligencia adoran a los semidioses, y sus frutos son limitados y temporales. Aquellos que adoran a los semidioses van a los planetas de los semidioses, pero Mis devotos llegan al final a Mi planeta supremo.

Comentario de Srila Prabhupada:

Algunos comentaristas de El Bhagavad-gita dicen que quien adora a un semidiós puede alcanzar al Señor Supremo, pero aquí se afirma claramente que los adoradores de los semidioses van a los diferentes sistemas planetarios en los que se encuentran diversos semidioses, tal como un adorador del Sol llega al Sol o un adorador del semidiós de la Luna llega a la Luna. De igual modo, si alguien quiere adorar a un semidiós como Indra, puede llegar al planeta de ese dios específico. No ha de creerse que todo el mundo, sea cual sea el semidiós al que adore, va a llegar hasta la Suprema Personalidad de Dios. Eso se niega aquí, ya que se afirma claramente que los adoradores de los semidioses van a los diferentes planetas del mundo material, pero el devoto del Señor Supremo va directamente al planeta supremo de la Personalidad de Dios.

Aquí se podría aducir que si los semidioses son diferentes partes del cuerpo del Señor Supremo, entonces al adorarlos a ellos debería lograrse el mismo fin. Sin embargo, los adoradores de los semidioses son poco inteligentes, porque no saben a qué parte del cuerpo se le debe suministrar la comida. Algunos de ellos son tan necios, que alegan que hay muchas partes y muchas maneras de suministrar comida. Esto no es muy sensato. ¿Puede alguien suministrarle comida al cuerpo a través de los oídos o de los ojos? Ellos no saben que estos semidioses son diferentes partes del cuerpo universal del Señor Supremo, y en su ignorancia creen que todos y cada uno de los semidioses es un Dios separado y un competidor del Señor Supremo.

Los semidioses no son los únicos que son partes del Señor Supremo: las entidades vivientes ordinarias también lo son. En El Srimad-Bhagavatam se afirma que los brahmanas constituyen la cabeza del Señor Supremo, los ksatriyas son Sus brazos, los vaisyas son Su cintura, los sudras son Sus piernas, y todos cumplen diferentes funciones. Sea cual fuere la situación, si uno sabe que tanto los semidioses como uno mismo es todo parte integral del Señor Supremo, su conocimiento es perfecto. Pero si uno no entiende esto, llega a los diferentes planetas en los que residen los semidioses. Ése no es el mismo destino al que llega el devoto.


Los resultados que se consiguen mediante las bendiciones de los semidioses son perecederos, ya que en este mundo material los planetas, los semidioses y los adoradores de éstos son todos perecederos. Luego en este verso se afirma claramente que todos los resultados que se consiguen mediante la adoración de los semidioses son perecederos, y, en consecuencia, esa adoración la ejecuta la entidad viviente poco inteligente. Debido a que el devoto puro —que está dedicado al cultivo de conciencia de Krsna mediante el servicio devocional del Señor Supremo—consigue una existencia eterna y bienaventurada que está colmada de conocimiento, sus logros y los del adorador común de los semidioses son diferentes. El Señor Supremo es ilimitado; Su favor es ilimitado; Su misericordia es ilimitada. Por consiguiente, la misericordia del Señor Supremo para con Sus devotos puros es ilimitada.

sábado, 16 de septiembre de 2017

Capítulo 7 - verso 22

Dotado de esa fe, él se esfuerza por adorar a un determinado semidiós, y obtiene lo que desea. Pero, en realidad, esos beneficios únicamente los otorgo Yo.

Comentario de Srila Prabhupada:

Los semidioses no pueden darles bendiciones a los devotos sin el permiso del Señor Supremo. Puede que la entidad viviente olvide que todo es propiedad del Señor Supremo, pero los semidioses no lo olvidan. De manera que, la adoración de los semidioses y el logro de los resultados deseados no se deben a los semidioses, sino a la Suprema Personalidad de Dios, porque Él lo dispone. La entidad viviente poco inteligente no lo sabe, y, en consecuencia, comete la necedad de acudir a los semidioses en busca de algún beneficio. Pero cuando el devoto puro necesita algo, le ora únicamente al Señor Supremo. Sin embargo, pedir beneficios materiales no es un signo de un devoto puro. La entidad viviente que acude a los semidioses, casi siempre lo hace porque está loca por satisfacer su lujuria. Esto ocurre cuando la entidad viviente desea algo indebido y el propio Señor no le complace el deseo. En El Caitanya-caritamrta se dice que aquel que adora al Señor Supremo y al mismo tiempo desea el disfrute material, es contradictorio en su deseo. El servicio devocional que se le presta al Señor Supremo y la adoración de un semidiós no pueden hallarse en el mismo plano, porque la adoración de un semidios es algo material, y el servicio devocional que se le presta al Señor Supremo es algo completamente espiritual.


Para la entidad viviente que desea regresar a Dios, los deseos materiales son impedimentos a ello. Por consiguiente, al devoto puro del Señor no se le confieren los beneficios materiales que desean las entidades vivientes poco inteligentes, quienes por ello prefieren adorar a los semidioses del mundo material, antes que ocuparse en el servicio devocional del Señor Supremo.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Capítulo 7 - Verso 21

Yo estoy en el corazón de todos en forma de la Superalma. En cuanto alguien desea adorar a algún semidiós, Yo hago que su fe se vuelva firme para que pueda consagrarse a esa deidad en particular.

Comentario de Srila Prabhupada:

Dios le ha dado independencia a todo el mundo; por lo tanto, si una persona desea tener disfrute material y quiere muy sinceramente que los semidioses materiales le den esas facilidades, el Señor Supremo, como la Superalma que está en el corazón de todos, se da cuenta de ello y les da facilidades a esa clase de personas. Como Él es el padre supremo de todas las entidades vivientes, no obstaculiza su independencia, sino que les da todas las facilidades para que ellas puedan cumplir sus deseos materiales. Puede que algunas personas pregunten por qué el todopoderoso Dios les da facilidades a las entidades vivientes para disfrutar de este mundo material, dejándolas caer así en la trampa de la energía ilusoria. La respuesta es que si el Señor Supremo, en Su carácter de Superalma, no diera esas facilidades, entonces la independencia no tendría sentido. Por consiguiente, Él les da a todos plena independencia —lo que uno quiera—, pero en El Bhagavad-gita encontramos Su instrucción final: uno debe abandonar todas las demás ocupaciones y entregarse por entero a Él. Eso hará que el hombre sea feliz.

Tanto la entidad viviente como los semidioses están subordinados a la voluntad de la Suprema Personalidad de Dios; en consecuencia, la entidad viviente no puede adorar al semidiós por su propio deseo, ni puede el semidiós otorgar ninguna bendición sin la voluntad suprema. Como se dice, ni una brizna de paja se mueve sin la voluntad de la Suprema Personalidad de Dios. Por lo general, las personas que están afligidas en el mundo material acuden a los semidioses, tal como se les aconseja en la literatura védica. Una persona que quiera una cosa determinada puede adorar a tal o cual semidiós. Por ejemplo, a una persona enferma se le recomienda adorar al dios del Sol; una persona que quiera educación puede adorar a la diosa del conocimiento, Sarasvati; y una persona que quiera una hermosa esposa puede adorar a la diosa Uma, la esposa del Señor Siva. De ese modo, en los sastras (las Escrituras védicas) hay recomendaciones en las que se indican las diferentes maneras de adorar a los diferentes semidioses. Y como una determinada entidad viviente quiere disfrutar de una determinada facilidad material, el Señor la inspira con un fuerte deseo de conseguir esa bendición de manos de ese semidiós específico, y así la entidad viviente logra recibir la bendición. El Señor Supremo también dispone la modalidad específica de la actitud devocional que la entidad viviente tiene con un determinado tipo de semidiós. Los semidioses no pueden infundir esa atracción en las entidades vivientes, pero como Krsna es el Señor Supremo o la Superalma que está presente en el corazón de todas las entidades vivientes, Él impele al hombre a adorar a ciertos semidioses. Los semidioses son en realidad diferentes partes del cuerpo universal del Señor Supremo; por consiguiente, ellos no tienen ninguna independencia. En la literatura védica se declara: "La Suprema Personalidad de Dios, en forma de la Superalma, también está presente dentro del corazón del semidiós; por lo tanto, Él dispone las cosas a través del semidiós para cumplir el deseo de la entidad viviente. Pero tanto el semidiós como la entidad viviente dependen de la voluntad suprema. Ellos no son independientes".

jueves, 14 de septiembre de 2017

Capítulo 7 - Verso 20

Aquellos a quienes los deseos materiales les han robado la inteligencia, se entregan a los semidioses y siguen las reglas y regulaciones específicas de adoración que corresponden a sus propias naturalezas.

Comentario de Srila Prabhupada:

Aquellos que están libres de todas las contaminaciones materiales, se entregan al Señor Supremo y se dedican a Su servicio devocional. Mientras la contaminación material no se limpie por completo, ellos serán no devotos por naturaleza. Pero incluso aquellos que tienen deseos materiales y que recurren al Señor Supremo, no están muy atraídos por la naturaleza externa; por dirigirse a la meta indicada, ellos se libran pronto de toda la lujuria material. En El Srimad-Bhagavatam se recomienda que, si uno es un devoto puro y está libre de todos los deseos materiales, o si uno está lleno de todos ellos, o si uno desea librarse de la contaminación material, en todos los casos uno se debe entregar a Vasudeva y adorarlo. Como se afirma en el Bhagavatam (2.3.10):

La gente poco inteligente que ha perdido su sentido espiritual, se refugia en semidioses para la satisfacción inmediata de los deseos materiales. Por lo general, esa gente no acude a la Suprema Personalidad de Dios, porque está influida por unas modalidades específicas de la naturaleza (la ignorancia y la pasión) y, por consiguiente, adora a diversos semidioses. Ellos se satisfacen con seguir los reglamentos de la adoración. A los adoradores de los semidioses los motivan pequeños deseos, y ellos no saben cómo llegar a la meta suprema; pero el devoto del Señor Supremo no se extravía. Puesto que en la literatura védica hay recomendaciones que exhortan a adorar a diferentes dioses con diferentes propósitos (por ejemplo, al hombre enfermo se le recomienda adorar al Sol), aquellos que no son devotos del Señor creen que, para ciertos propósitos, los semidioses son mejores que el Señor Supremo. Pero el devoto puro sabe que el Supremo Señor Krsna es el amo de todos. En El Caitanya-caritamrta (šdi 5.142) se dice: ekale isvara krsna, ara saba bhrtya, sólo la Suprema Personalidad de Dios, Krsna, es amo, y todos los demás son sirvientes. Por lo tanto, un devoto puro nunca acude a semidioses para satisfacer necesidades materiales. Él depende del Señor Supremo. Y el devoto puro se satisface con lo que Él le dé.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Capítulo 7 - Verso 19

Después de muchos nacimientos y muertes, aquel que verdaderamente tiene conocimiento se entrega a Mí, sabiendo que Yo soy la causa de todas las causas y de todo lo que existe. Un alma así de grande es muy difícil de encontrar.

Comentario de Srila Prabhupada:

Mientras la entidad viviente ejecuta servicio devocional o rituales trascendentales después de muchísimos nacimientos, puede que de hecho se sitúe en el plano del conocimiento trascendental puro y llegue a saber que la Suprema Personalidad de Dios es la meta última de la comprensión espiritual. Al comienzo del proceso de la comprensión espiritual, mientras uno está tratando de abandonar su apego al materialismo, hay una cierta inclinación hacia el impersonalismo; pero cuando uno adelanta más, puede entender que en la vida espiritual hay actividades, y que éstas constituyen el servicio devocional. Al uno darse cuenta de esto, se apega a la Suprema Personalidad de Dios y se entrega a Él. En ese momento se puede entender que la misericordia del Señor Sri Krsna lo es todo, que Él es la causa de todas las causas y que esta manifestación material no es independiente de Él. Uno llega a comprender que el mundo material es un reflejo desvirtuado de la variedad espiritual, y que en todo existe una relación con el Supremo Señor Krsna. Debido a ello, uno piensa en todo en relación con Vasudeva, o Sri Krsna. Esa clase de visión universal de Vasudeva precipita la total entrega de uno al Supremo Señor Sri Krsna como la meta máxima. Almas así de magnas y entregadas son muy difíciles de encontrar.
Este verso se explica muy bien en el Tercer Capítulo (versos 14 y 15) de El Svetasvatara Upanisad:


En El Chandogya Upanisad (5.1.15) se dice: na vai vaco na caksumsi na srotrani na manamsity acaksate prana iti evacaksate prano hy evaitani sarvani bhavanti, "En el cuerpo de un ser viviente, ni la facultad de hablar, ni la de ver, ni la de oír, ni la de pensar, es el factor primordial; la vida es lo que constituye el centro de todas las actividades". De igual modo, el Señor Vasudeva, o la Personalidad de Dios, el Señor Sri Krsna, es la entidad fundamental de todo. En este cuerpo existen las facultades de hablar, de ver, de oír, de realizar actividades mentales, etc. Pero ellas no son importantes si no están relacionadas con el Señor Supremo. Y como Vasudeva es omnipresente y todo es Vasudeva, el devoto se entrega con pleno conocimiento (vide El Bhagavad-gita 7.17 y 11.40).

martes, 12 de septiembre de 2017

Capítulo 7 - Verso 18

Todos estos devotos son indudablemente almas magnánimas, pero aquel que está situado en el plano del conocimiento acerca de Mí, Yo considero que es tal como Mi propio ser. Como él está dedicado a Mi trascendental servicio, es seguro que llegará a Mí, lo cual es la meta más elevada y perfecta de todas.

Comentario de Srila Prabhupada

No ha de creerse que los devotos que tienen un conocimiento menos completo no le son queridos al Señor. El Señor dice que todos son magnánimos, porque a cualquiera que acuda al Señor con cualquier propósito, se lo llama mahatma, o gran alma. El Señor acepta a los devotos que quieren algún beneficio del servicio devocional, porque hay un intercambio de afecto. Por afecto, ellos le piden al Señor algún beneficio material, y cuando lo obtienen se satisfacen tanto, que también progresan en el servicio devocional. Pero el devoto que tiene pleno conocimiento se considera que es muy querido por el Señor, porque su único propósito es el de servir al Señor Supremo con amor y devoción. Esa clase de devoto no puede vivir ni un segundo sin estar en contacto con el Señor Supremo o sin prestarle servicio. De igual manera, el Señor Supremo quiere mucho a Su devoto y no puede estar separado de él.

En El Srimad-Bhagavatam (9.4.68), el Señor dice:


"Los devotos siempre están en Mi corazón, y Yo siempre estoy en el corazón de los devotos. El devoto no conoce nada aparte de Mí, y en lo que a Mí respecta, Yo no puedo olvidar al devoto. Existe una relación muy íntima entre los devotos puros y Yo. Los devotos puros que tienen pleno conocimiento nunca dejan de estar en contacto con lo espiritual, y, en consecuencia, son muy queridos por Mí".