martes, 14 de agosto de 2018

Capítulo 14 - Versos 1 y 2


La Suprema Personalidad de Dios dijo: Te voy a exponer de nuevo esa sabiduría suprema, lo mejor de todo el conocimiento, con la cual todos los sabios han alcanzado la perfección suprema.

Al quedar fijo en el plano de este conocimiento, se puede adquirir una naturaleza trascendental como la Mía. Establecido así, uno no nace en el momento de la creación, ni se perturba en el momento de la disolución.

Comentario de Srila Prabhupada:

Desde el Séptimo Capítulo hasta el final del Duodécimo Capitulo, Sri Krsna revela en detalle a la Verdad Absoluta, la Suprema Personalidad de Dios. Ahora, el propio Señor está iluminando más a Arjuna. Si uno entiende este capítulo a través del proceso de la especulación filosófica, llegará a comprender el servicio devocional. En el Decimotercer Capítulo se explicó con lucidez que, por el hecho de cultivar humildemente el conocimiento, es posible liberarse del enredo material. También se ha explicado que la entidad viviente está enredada en este mundo material debido al contacto con las modalidades de la naturaleza. Ahora, en este capítulo, la Personalidad Suprema explica qué son esas modalidades de la naturaleza, cómo actúan, cómo atan y cómo brindan la liberación. El Señor Supremo proclama que, el conocimiento que se explica en este capítulo, es superior al conocimiento que se ha dado hasta ahora en otros capítulos. Por el hecho de entender este conocimiento, varios sabios eminentes lograron la perfección y se trasladaron al mundo espiritual. El Señor explica ahora de una mejor manera el mismo conocimiento. Este conocimiento es muy superior a todos los demás procesos de conocimiento que se han explicado hasta ahora, y con él muchos han logrado la perfección. Así pues, se espera que aquel que entienda este Decimocuarto Capítulo, logre la perfección.

Después de adquirir conocimiento trascendental perfecto, uno adquiere una igualdad cualitativa con la Suprema Personalidad de Dios, quedando libre del reiterado proceso del nacimiento y la muerte. Sin embargo, uno no pierde su identidad como alma individual. La literatura védica nos hace saber que, las almas liberadas que han llegado a los planetas trascendentales del cielo espiritual, siempre dependen de los pies de loto del Señor Supremo, pues están dedicadas a Su trascendental servicio amoroso. Así que, incluso después de la liberación, los devotos no pierden sus identidades individuales.

Generalmente, en el mundo material, todo conocimiento que adquirimos está contaminado por las tres modalidades de la naturaleza material. Pero el conocimiento que no está contaminado por las tres modalidades de la naturaleza, se denomina conocimiento trascendental. Tan pronto como uno se sitúa en el plano de ese conocimiento trascendental, está en el mismo plano que la Persona Suprema. Aquellos que carecen de conocimiento acerca del cielo espiritual, sostienen que después de liberarse de las actividades materiales de la forma material, esa identidad espiritual se vuelve informe, sin ninguna variedad. No obstante, así como en este mundo hay variedad material, en el mundo espiritual también hay variedad. Aquellos que ignoran esto, creen que la existencia espiritual es lo opuesto a la variedad material. Pero, en realidad, en el cielo espiritual uno adquiere una forma espiritual. Existen actividades espirituales, y la situación espiritual se denomina vida devocional. Esa atmósfera se dice que no está contaminada, y ahí uno tiene la misma calidad que el Señor Supremo. Para adquirir ese conocimiento, uno debe cultivar todas las cualidades espirituales. Aquel que cultiva así las cualidades espirituales, no es afectado ni por la creación ni por la destrucción del mundo material.


lunes, 13 de agosto de 2018

Capítulo 13 - Verso 35


Aquellos que ven con los ojos del conocimiento la diferencia que hay entre el cuerpo y el conocedor del cuerpo, y que además pueden entender el proceso por el cual se logra la liberación del cautiverio de la naturaleza material, llegan a la meta suprema.

Comentario de Srila Prabhupada:

La esencia de este Decimotercer Capítulo es que uno debe saber cuál es la diferencia que hay entre el cuerpo, el propietario del cuerpo y la Superalma. Uno debe reconocer el proceso de la liberación, tal como se describe en los versos que van del ocho al doce. Entonces podrá uno seguir hacia el destino supremo.
Una persona fiel debe primero tener alguna buena compañía para oír hablar de Dios, y de ese modo irse iluminando gradualmente. Si uno acepta a un maestro espiritual, puede aprender a distinguir entre la materia y el espíritu, y eso se vuelve el punto de apoyo para una mayor comprensión espiritual. El maestro espiritual, por medio de diversas instrucciones, les enseña a sus discípulos a liberarse del concepto material de la vida. Por ejemplo, en El Bhagavad-gita observamos que Krsna está instruyendo a Arjuna para liberarlo de consideraciones materialistas.
Uno puede entender que este cuerpo es materia; se lo puede analizar con sus veinticuatro elementos. El cuerpo es la manifestación física. La mente y los efectos psicológicos son la manifestación sutil. Y las señales de vida son el producto de la interacción de esos aspectos. Pero por encima de eso existe el alma, y también existe la Superalma. El alma y la Superalma son dos. Este mundo material funciona en virtud de la unión del alma y los veinticuatro elementos materiales. Aquel que puede ver que toda esta manifestación material está constituida por esa combinación del alma y los elementos materiales, y que también puede ver la situación del Alma Suprema, se vuelve merecedor de ser trasladado al mundo espiritual. Estas cosas son para que se las contemple y entienda, y uno debe llegar a tener una comprensión cabal de este capítulo con la ayuda del maestro espiritual.

Así terminan los significados de Bhaktivedanta del Decimotercer Capítulo de El Srimad Bhagavad-gita, en relación con la naturaleza, el disfrutador y la conciencia.



sábado, 11 de agosto de 2018

Capítulo 13 - Verso 34


¡Oh, hijo de Bharata!, así como sólo el Sol ilumina todo este universo, así mismo la entidad viviente, que es una dentro del cuerpo, ilumina todo el cuerpo mediante la conciencia.

Comentario de Srila Prabhupada:

Existen varias teorías en relación con la conciencia. Aquí en El Bhagavad-gita se da el ejemplo del Sol y la luz del Sol. Así como el Sol está situado en un solo lugar pero ilumina todo el universo, así mismo una pequeña partícula de alma espiritual, aunque está situada en el corazón de este cuerpo, ilumina todo el cuerpo mediante la conciencia. De modo que, la conciencia es la prueba de la presencia del alma, tal como los rayos solares o la luz son la prueba de la presencia del Sol. Cuando el alma está presente en el cuerpo, hay conciencia por todo el cuerpo, y en cuanto el alma se ha ido del cuerpo, deja de haber conciencia. Cualquier hombre inteligente puede entender esto con facilidad. Por lo tanto, la conciencia no es un producto de las combinaciones de la materia. La conciencia es el signo característico de la entidad viviente. Y aunque la conciencia de la entidad viviente es cualitativamente igual que la conciencia suprema, no es suprema, porque la conciencia de un determinado cuerpo no comparte la de otro. Pero la Superalma, que está situada en todos los cuerpos como amiga del alma individual, está consciente de todos los cuerpos. Ésa es la diferencia que hay entre la conciencia suprema y la conciencia individual.


viernes, 10 de agosto de 2018

Capítulo 13 - Verso 33


El cielo, debido a su naturaleza sutil, no se mezcla con nada, aunque es omnipresente. De igual modo, el alma que posee la visión Brahman no se mezcla con el cuerpo, pese a encontrarse en ese cuerpo.

Comentario de Srila Prabhupada:

El aire entra en el agua, en el barro, en el excremento y en cualquier otra cosa que exista; aun así, no se mezcla con nada. De la misma manera, la entidad viviente, aunque se encuentre en diversas clases de cuerpos, está aparte de ellos, por su naturaleza sutil. Luego es imposible ver con los ojos materiales cómo la entidad viviente está en contacto con este cuerpo, y cómo deja de estarlo después de la destrucción del mismo. Ningún científico puede determinar eso.

lunes, 30 de julio de 2018

Capítulo 13 - Verso 32


Aquellos que tienen la visión de la eternidad pueden ver que el alma imperecedera es trascendental y eterna, y que se encuentra más allá de las modalidades de la naturaleza. Pese al contacto con el cuerpo material, ¡oh, Arjuna!, el alma ni hace nada, ni se enreda.

Comentario de Srila Prabhupada:

La entidad viviente parece nacer, debido al nacimiento del cuerpo material, pero en realidad es eterna; la entidad viviente no nace, y a pesar de estar situada en un cuerpo material, es trascendental y eterna. Así pues, ella no puede ser destruida. La entidad viviente está colmada de bienaventuranza por naturaleza. Ella no se ocupa en ninguna actividad material; en consecuencia, las actividades que se ejecutan debido al contacto de ella con los cuerpos materiales, no la enredan.

viernes, 27 de julio de 2018

Capítulo 13 Verso 31


Cuando un hombre sensato deja de ver diferentes identidades que se deben a diferentes cuerpos materiales, y ve cómo se manifiestan los seres por todas partes, llega a la concepción Brahman.

Comentario de Srila Prabhupada:

Cuando uno puede ver que los diversos cuerpos de las entidades vivientes surgen debido a los diferentes deseos del alma individual y que no le pertenecen de hecho al alma en sí, uno verdaderamente ve. En medio de la concepción material de la vida, vemos que alguien es un semidiós, y que alguien más es un ser humano, un perro, un gato, etc. Eso es visión material, no verdadera visión. Esa diferenciación material se debe a una concepción material de la vida. Después de la destrucción del cuerpo material, el alma espiritual es una. El alma espiritual, debido al contacto con la naturaleza material, recibe diferentes tipos de cuerpos. Cuando uno puede ver eso, adquiere visión espiritual; así pues, al estar libre de diferenciaciones tales como las de hombre, animal, grande, bajo, etc., uno se purifica la conciencia y es capaz de cultivar conciencia de Krsna en el plano de su identidad espiritual. La manera en que entonces uno ve las cosas, se explicará en el siguiente verso.

jueves, 26 de julio de 2018

Capítulo 13 - Versos 29 y 30


Aquel que ve que la Superalma está presente de la misma manera en todas partes, en cada ser viviente, no se degrada por la mente. De ese modo, él se dirige al destino trascendental.

Aquel que puede ver que todas las actividades las realiza el cuerpo, el cual está hecho de naturaleza material, y que ve que el ser no hace nada, realmente ve.

Comentario de Srila Prabhupada:


La entidad viviente, al aceptar su existencia material, ha quedado en una posición diferente a la que tiene en su existencia espiritual. Pero si uno entiende que el Supremo se encuentra en todas partes en Su manifestación Paramatma, es decir, si uno puede ver la presencia de la Suprema Personalidad de Dios en cada cosa viviente, no se degrada a sí mismo con una mentalidad destructiva, y, en consecuencia, avanza gradualmente hacia el mundo espiritual. Por lo general, la mente está adicta a procesos para complacer los sentidos; pero cuando la mente gira hacia la Superalma, uno se vuelve adelantado en lo referente a la comprensión espiritual.

Este cuerpo lo hace la naturaleza material bajo la dirección de la Superalma, y cualesquiera actividades que ocurren en relación con el cuerpo, no son obras de uno. Todo lo que se supone que hay que hacer, ya sea para la felicidad o para la aflicción, uno es forzado a hacerlo a causa de la constitución del cuerpo. El ser, sin embargo, es ajeno a todas esas actividades corporales. Este cuerpo se nos da conforme a nuestros deseos pasados. Para complacer deseos, a uno se le da el cuerpo, con el cual uno actúa como corresponde. Hablando en términos prácticos, el cuerpo es una máquina para complacer deseos, diseñada por el Señor Supremo. Debido a los deseos, uno es puesto en circunstancias difíciles para sufrir o disfrutar. Cuando esa visión trascendental de la entidad viviente se desarrolla, hace que uno se separe de las actividades del cuerpo. Aquel que tiene semejante visión es un verdadero vidente.