martes, 28 de febrero de 2017

Capítulo 4 - Verso 29

Aun otros, que se inclinan por el proceso de restringir la respiración para permanecer en trance, lo practican ofreciendo el movimiento del aire que sale en el aire que entra, y el aire que entra en el que sale, y, de esa manera, al final permanecen en trance, suspendiendo la respiración por completo. Otros, reduciendo el comer, ofrecen en sí mismo el aire que sale, como un sacrificio.

Comentario de Srila Prabhupada:

Este sistema de yoga para controlar la respiración se denomina pranayama, y en el sistema de hatha-yoga se practica al principio a través de diferentes maneras de sentarse. Todos estos procesos se recomiendan para controlar los sentidos y para avanzar en el proceso de la comprensión espiritual. Esta práctica entraña controlar los aires internos del cuerpo para invertir las direcciones de su paso. El aire apana desciende y el aire prana asciende. El yogi pranayama practica respirar en el sentido opuesto, hasta que las corrientes se neutralizan en el puraka, o equilibrio. El acto de ofrecer el aire exhalado en el inhalado, se denomina recaka. Cuando ambas corrientes de aire se detienen por completo, se dice que uno se encuentra en el estado de kumbhaka-yoga. Mediante la práctica del kumbhaka-yoga, los yogis aumentan la duración de la vida en muchísimos años. Una persona consciente de Krsna, sin embargo, como se encuentra siempre en el estado del trascendental servicio amoroso del Señor, se convierte automáticamente en el controlador de los sentidos. Como sus sentidos siempre están dedicados al servicio de Krsna, no tiene ninguna posibilidad de verse ocupada de otra manera. Así que, al final de la vida es trasladada naturalmente al plano trascendental del Señor Krsna; en consecuencia, ella no hace ningún intento de aumentar su longevidad. Ella es ascendida de inmediato al plano de la liberación, tal como se declara en El Bhagavad-gita (14.26):

"Aquel que se dedica a prestarle al Señor un servicio devocional puro, trasciende las modalidades de la naturaleza material y es elevado de inmediato al plano espiritual". Una persona consciente de Krsna comienza en la etapa trascendental, y permanece constantemente en ese estado de conciencia. Por lo tanto, no hay caída, y al final entra en la morada del Señor sin demora alguna. La práctica de la limitación al comer se logra automáticamente cuando uno come sólo prasadam de Krsna, o comida que primero se le ha ofrecido al Señor. Reducir el comer es muy provechoso en lo referente al control de los sentidos. Sin control de los sentidos no hay ninguna posibilidad de salirse del enredo material.

lunes, 27 de febrero de 2017

Capítulo 4 - Verso 28

Algunos, habiendo aceptado estrictos votos, llegan a iluminarse mediante el sacrificio de sus posesiones, y otros, mediante la ejecución de severas austeridades, mediante la práctica del yoga del misticismo óctuple o mediante el estudio de los Vedas para avanzar en el cultivo de conocimiento trascendental.

Comentario de Srila Prabhupada:


Estos sacrificios pueden acomodarse en varias divisiones. Hay personas que sacrifican sus posesiones en la forma de diversas clases de caridades. En la India, la comunidad mercantil adinerada o las órdenes principescas abren diversas clases de instituciones caritativas, tales como dharma-sala, anna-ksetra, atithi-sala, anathalaya y vidya-pitha. También en otros países hay muchos hospitales, asilos de ancianos y fundaciones caritativas similares, destinadas a distribuir entre los pobres comida, educación y asistencia médica gratuita. Todas esas actividades caritativas se denominan dravyamaya-yajña. Hay otros que, en busca de una elevación superior en la vida o para llegar a ser promovidos a planetas superiores del universo, aceptan voluntariamente muchas clases de austeridades, tales como candrayana y caturmasya. Estos procesos entrañan severos votos para conducir la vida bajo ciertas reglas rígidas. Por ejemplo, bajo el voto de caturmasya, el que lo sigue no se afeita durante cuatro meses del año (de julio a octubre), no come ciertas comidas, no come dos veces al día y no sale de la casa. Ese sacrificio de las comodidades de la vida se denomina tapomaya- yajña. Aun hay otros, que se dedican a diferentes clases de yogas místicos, tales como el sistema Patañjali (de fundirse en la existencia del Absoluto), o hatha-yoga o astanga-yoga (para determinadas perfecciones). Y algunos viajan a todos los lugares santos de peregrinaje. Todas esas prácticas se denominan yoga- yajña, sacrificio por un cierto tipo de perfección del mundo material. Hay otros que se dedican al estudio de diferentes Escrituras védicas, específicamente los Upanisads y los Vedanta- sutras, o la filosofía sankhya. Todo ello se denomina svadhyaya- yajña, u ocupación en el sacrificio de los estudios. Todos estos yogis están fielmente dedicados a diferentes tipos de sacrificios, y están buscando un nivel de vida superior. Sin embargo, el proceso de conciencia de Krsna es diferente a esos otros, porque consiste en el servicio directo que se le presta al Señor Supremo. El estado de conciencia de Krsna no se puede alcanzar mediante ninguno de los antedichos tipos de sacrificios, sino únicamente por la misericordia del Señor y Su devoto genuino. Por consiguiente, el proceso de conciencia de Krsna es trascendental.

sábado, 25 de febrero de 2017

Capítulo 4 - Verso 27

Otros, que están interesados en lograr la autorrealización a través del control de la mente y los sentidos, ofrecen a manera de oblaciones las funciones de todos los sentidos y del aire vital, en el fuego de la mente controlada.

Comentario de Srila Prabhubada:


Aquí se menciona el sistema de yoga concebido por Pantañjali. En El Yoga-sutra de Patañjali, al alma se le da los nombres de pratyag-atma y parag-atma. Mientras el alma se mantiene apegada al disfrute de los sentidos, recibe el nombre de parag-atma, pero en cuanto la misma alma se desapega de dicho disfrute, se la llama pratyag-atma. El alma está supeditada a las funciones de diez clases de aire que actúan dentro del cuerpo, y ello se percibe a través del sistema respiratorio. El sistema de yoga Patañjali le enseña a uno a controlar de una forma técnica las funciones del aire del cuerpo, con objeto de que, finalmente, todas las funciones del aire interno favorezcan el proceso de purificar al alma del apego material. Según este sistema de yoga, pratyag-atma es el fin último. A este pratyag-atma se lo retira de las actividades con la materia. Los sentidos interaccionan con los objetos de los sentidos —tal como el oído, para oír; los ojos, para ver; la nariz, para oler; la lengua, para probar; la mano, para tocar—, y todos están, de ese modo, dedicados a actividades externas al ser. Todo ello se conoce como las funciones del prana-vayu. El apana-vayu va hacia abajo, el vyana- vayu actúa para encoger y expandir, el samana-vayu ajusta el equilibrio, el udana-vayu va hacia arriba; y cuando uno se ilumina, los ocupa a todos en la búsqueda de la autorrealización.

jueves, 23 de febrero de 2017

Capítulo 4 - Verso 26

Unos [los brahmacaris puros] sacrifican el proceso de oír y los sentidos en el fuego del control de la mente, y otros [los casados regulados] sacrifican los objetos de los sentidos en el fuego de los sentidos.

Comentario de Srila Prabhupada:


Los miembros de las cuatro divisiones de la vida humana, es decir, los brahm acaris, los grhasthas, los vanaprasthas y los sannyasis, tienen todos la misión de volverse yogis o trascendentalistas perfectos. Como la vida humana no está hecha para que disfrutemos de la complacencia de los sentidos como los animales, las cuatro órdenes de la vida humana están dispuestas de modo tal, que uno pueda volverse perfecto en la vida espiritual. Los brahmacaris, o los estudiantes que se encuentran bajo el cuidado de un maestro espiritual auténtico, controlan la mente absteniéndose de la complacencia de los sentidos. A ellos se les menciona en este verso, indicando que sacrifican el proceso de oír y los sentidos en el fuego de la mente controlada. Un brahmacari oye únicamente palabras relativas al proceso de conciencia de Krsna; oír constituye el principio básico de la comprensión y, en consecuencia, el brahmacari puro se dedica por completo a harer namanukirtanam: a cantar acerca de las glorias del Señor y a oír hablar de ellas. Él evita las vibraciones de los sonidos materiales y ocupa el sentido de la audición en recibir la vibración sonora trascendental de Hare Krsna, Hare Krsna. De modo similar, las personas casadas, quienes tienen cierta licencia para complacer los sentidos, realizan esos actos con gran restricción. Tener vida sexual, embriagarse y comer carne son tendencias generales de la sociedad humana, pero un casado regulado no se entrega a una vida sexual sin restricción, ni a otros placeres de los sentidos. Por consiguiente, el matrimonio basado en los principios de la vida religiosa es algo corriente en todas las sociedades humanas civilizadas, porque ése es el camino a seguir para una vida sexual restringida. Esa vida sexual desapegada y restringida también es una clase de yajña, porque la persona casada que se restringe, sacrifica en beneficio de la vida trascendental superior su tendencia general hacia la complacencia de los sentidos.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Capítulo 4 - Verso 25

Algunos yogis adoran preferentemente a los semidioses ofreciéndoles diferentes sacrificios, y otros ofrecen sacrificios en el fuego del Brahman Supremo.

Comentario de Srila Prabhupada:


Como se describió anteriormente, una persona dedicada al desempeño de deberes con conciencia de Krsna se conoce también como un yogi perfecto, o un místico de primera. Pero también hay otros que realizan sacrificios similares en la adoración de los semidioses, y aun otros que le ofrecen sacrificios al Brahman Supremo, o el aspecto impersonal del Señor Supremo. De manera que, hay diferentes clases de sacrificios, en términos de diferentes categorías. Esas diferentes categorías de sacrificios, realizados por diferentes tipos de ejecutores, únicamente demarcan variedades de sacrificios de un modo superficial. Verdadero sacrificio significa satisfacer a Visnu, el Señor Supremo, a quien también se conoce como Yajña. Todas las diferentes variedades de sacrificios se pueden incluir dentro de dos divisiones principales: el sacrificio de posesiones mundanas y el sacrificio en pos del conocimiento trascendental. Aquellos que se encuentran en estado de conciencia de Krsna sacrifican todas las posesiones materiales en aras de la satisfacción del Señor Supremo, mientras que otros, que quieren alguna felicidad material temporal, sacrifican sus posesiones materiales para satisfacer a semidioses tales como Indra, el dios del Sol, etc. Y otros, que son impersonalistas, sacrifican su identidad, mediante el acto de fundirse en la existencia del Brahman impersonal. Los semidioses son entidades vivientes poderosas, designadas por el Señor Supremo para el mantenimiento y supervisión de todas las funciones materiales, tales como la calefacción, la irrigación y la iluminación del universo. Aquellos que están interesados en los beneficios materiales adoran a los semidioses mediante diversos sacrificios, conforme a los rituales védicos. Ellos se denominan bahv-isvara-vadi, o creyentes en muchos dioses. Pero otros, que adoran el aspecto impersonal de la Verdad Absoluta y consideran que las formas de los semidioses son temporales, sacrifican su ser individual en el fuego supremo y, de ese modo, terminan sus existencias individuales mediante el acto de fundirse en la existencia del Supremo. Esos impersonalistas sacrifican su tiempo en la especulación filosófica para entender la naturaleza trascendental del Supremo. En otras palabras, los trabajadores fruitivos sacrifican sus posesiones materiales para obtener disfrute material, mientras que el impersonalista sacrifica sus designaciones materiales con miras a fundirse en la existencia del Supremo. Para el impersonalista, el altar del fuego de sacrificio es el Brahman Supremo, y la ofrenda es el ser que el fuego del Brahman consume. Sin embargo, la persona consciente de Krsna —como Arjuna, por ejemplo— sacrifica todo para satisfacer a Krsna, y, así pues, tanto todas sus posesiones materiales como su propio ser, todo lo sacrifica por Krsna. Por eso, dicha persona es el yogi de primera, pero no pierde su existencia individual.

martes, 21 de febrero de 2017

Capítulo 4 - Verso 24

Una persona que está plenamente absorta en el estado de conciencia de Krsna es seguro que llegará al reino espiritual, en virtud de su total contribución a las actividades espirituales, en las que la consumación es absoluta y lo que se ofrece es de la misma naturaleza espiritual.

Comentario de Srila Prabhupada:


Aquí se describe la manera en que las actividades del proceso de conciencia de Krsna pueden conducirlo a uno finalmente a la meta espiritual. En el proceso de conciencia de Krsna existen diversas actividades, y todas ellas se describirán en los versos que siguen. Pero por el momento sólo se describe el fundamento del estado de conciencia de Krsna. Un alma condicionada, enredada en la contaminación material, es seguro que actuará en la atmósfera material, y, sin embargo, tiene que salirse de ese ambiente. El proceso mediante el cual el alma condicionada puede salirse de la atmósfera material, es el proceso de conciencia de Krsna. Por ejemplo, un paciente que padece de trastornos intestinales por ingerir productos lácteos en exceso, es curado mediante otro producto lácteo: el requesón. El alma condicionada y absorta en lo material puede curarse mediante el proceso de conciencia de Krsna tal como se presenta aquí en el Gita. Este proceso se conoce por lo general con el nombre de yajña, o actividades (sacrificios) que se hacen únicamente para la satisfacción de Visnu, o Krsna. Cuanto más las actividades del mundo material se realicen con conciencia de Krsna, o únicamente para Visnu, más se espiritualizará la atmósfera mediante la absorción total. La palabra brahma (Brahman) significa "espiritual". El Señor es espiritual, y los rayos de Su cuerpo trascendental se denominan brahmajyoti, Su refulgencia espiritual. Todo lo que existe se encuentra situado en ese brahmajyoti, pero cuando al jyoti lo cubre la ilusión (maya) o la complacencia de los sentidos, se denomina material. Este velo material puede ser removido de inmediato, mediante el proceso de conciencia de Krsna; así pues, la ofrenda en aras del estado de conciencia de Krsna, el agente consumidor de dicha ofrenda o contribución, el proceso de consumo, el contribuyente y el resultado son todos, en conjunto, Brahman, o la Verdad Absoluta. La Verdad Absoluta cubierta por maya se denomina materia. La materia que se acopla por la causa de la Verdad Absoluta, recobra su calidad espiritual. El proceso de conciencia de Krsna es aquel mediante el cual la conciencia ilusoria se convierte en Brahman, o el Supremo. Cuando la mente está plenamente absorta en el estado de conciencia de Krsna, se dice que está en samadhi, o en trance. Cualquier cosa que se haga en ese estado de conciencia trascendental se denomina yajña, o sacrificio que se le ofrece al Absoluto. En esa condición de conciencia espiritual, el contribuyente, la contribución, el consumo, el ejecutor o líder de la celebración y el resultado o ganancia última, todo se vuelve uno en el Absoluto, el Brahman Supremo. Ése es el método de conciencia de Krsna.

lunes, 20 de febrero de 2017

Capítulo 4 - Verso 23

El trabajo de un hombre que está desapegado de las modalidades de la naturaleza material y que tiene plenamente en su posesión el conocimiento trascendental, se funde enteramente en la trascendencia.

Comentario de Srila Prabhupada:


Al uno volverse plenamente consciente de Krsna se libera de todas las dualidades y, por ende, se libera de las contaminaciones de las modalidades materiales. Uno puede volverse liberado, porque conoce su posición constitucional en relación con Krsna, y, por eso, su mente no puede ser apartada del estado de conciencia de Krsna. En consecuencia, todo lo que uno hace, lo hace por Krsna, quien es el Visnu primordial. De modo que, técnicamente todos los trabajos de uno son sacrificios, porque el sacrificio tiene por objeto satisfacer a la Persona Suprema, Visnu o Krsna. Las reacciones resultantes de toda esa clase de trabajos se funden indudablemente en la trascendencia, y uno no sufre los efectos materiales.