miércoles, 4 de julio de 2018

Capítulo 13 - Verso 16


La Verdad Suprema existe dentro y fuera de todos los seres vivientes, los móviles y los inmóviles. Como Él es sutil, se encuentra más allá de la capacidad que tienen los sentidos materiales de ver o conocer. Aunque está sumamente lejos, también está cerca de todo.

Comentario de Srila Prabhupada:

La literatura védica nos hace saber que Narayana, la Persona Suprema, reside tanto dentro como fuera de cada entidad viviente. Él está presente tanto en el mundo espiritual como en el mundo material. Aunque Él está muy lejos, aun así está cerca de nosotros. Eso es lo que declara la literatura védica. šsino duram vrajati sayano yati sarvatah (El Katha Upanisad 1.2.21). Y como Él siempre está inmerso en la dicha trascendental, no podemos entender cómo está disfrutando de toda Su opulencia. Nosotros no podemos ver ni entender con estos sentidos materiales. Por lo tanto, en el idioma védico se dice que para entenderlo a Él, nuestra mente y sentidos materiales no pueden actuar. Pero aquel que se ha purificado la mente y los sentidos por medio de la práctica del proceso de conciencia de Krsna en el servicio devocional, puede verlo a Él siempre. En El Brahma-samhita se confirma que el devoto en quien se ha desarrollado amor por el Dios Supremo, puede verlo a Él siempre, ininterrumpidamente. Y en El Bhagavad-gita (11.54) se confirma que a Él sólo se lo puede ver y entender por medio del servicio devocional. Bhaktya tv ananyaya sakyah.

martes, 3 de julio de 2018

Capítulo 13 - Verso 15


La Superalma es la fuente original de todos los sentidos, y, sin embargo, no tiene sentidos. Él es libre, aunque es el sustentador de todos los seres vivientes. Él trasciende las modalidades de la naturaleza, y al mismo tiempo es el amo de todas las modalidades de la naturaleza material.

Comentario de Srila Prabhupada:

Aunque el Señor Supremo es la fuente de todos los sentidos de las entidades vivientes, no tiene sentidos materiales como ellas. En realidad, las almas individuales tienen sentidos espirituales, pero en la vida condicionada se cubren con los elementos materiales, y, por consiguiente, las actividades de los sentidos se exhiben a través de la materia. Los sentidos del Señor Supremo no se cubren de ese modo. Sus sentidos son trascendentales y, en consecuencia, se denominan nirguna. La palabra guna se refiere a las modalidades materiales, pero los sentidos de Él no tienen una cobertura material. Se ha de entender que Sus sentidos no son exactamente como los nuestros. Pese a que Él es la fuente de todas las actividades de nuestros sentidos, Él tiene Sus sentidos trascendentales, los cuales no están contaminados. Esto se explica muy bien en El Svetasvatara Upanisad (3.19), en el verso apani-pado javano grahita. La Suprema Personalidad de Dios no tiene manos que estén contaminadas por lo material, pero tiene Sus manos y acepta todos los sacrificios que se le ofrezcan. Ésa es la diferencia que hay entre el alma condicionada y la Superalma. Él no tiene ojos materiales, pero sí tiene ojos, pues, de lo contrario, ¿cómo podría ver? Él lo ve todo —pasado, presente y futuro—. Él vive dentro del corazón del ser viviente, y Él sabe lo que hemos hecho en el pasado, lo que estamos haciendo ahora, y lo que nos espera en el futuro. Eso también se confirma en El Bhagavad-gita: Él lo conoce todo, pero nadie lo conoce a Él. Se dice que el Señor Supremo no tiene piernas como nosotros, pero Él puede viajar por el espacio debido a que tiene piernas espirituales. En otras palabras, el Señor no es impersonal; Él tiene Sus ojos, piernas, manos y todo lo demás, y como nosotros somos parte integral del Señor Supremo, también tenemos esas cosas. Pero Sus manos, piernas, ojos y sentidos no están contaminados por la naturaleza material.

El Bhagavad-gita también confirma que, cuando el Señor aparece, aparece tal como es, por medio de Su potencia interna. A Él no lo contamina la energía material, porque Él es el Señor de la energía material. En la literatura védica se dice que todo Su cuerpo es espiritual. Él tiene Su forma eterna, denominada sac-cid-ananda-vigraha. Él está colmado de todas las opulencias. Él es el propietario de todas las riquezas y el dueño de todas las energías. Él es sumamente inteligente y está colmado de conocimiento. Éstas son algunas de las características propias de la Suprema Personalidad de Dios. Él es el sustentador de todas las entidades vivientes y el testigo de todas las actividades. Hasta donde podemos entender en la literatura védica, el Señor Supremo siempre es trascendental. Aunque no vemos Su cabeza, cara, manos o piernas, Él las tiene, y cuando nos elevemos a la situación trascendental podremos ver la forma del Señor. Debido a los sentidos contaminados por lo material no podemos ver Su forma. En consecuencia, los impersonalistas, que aún están afectados por lo material, no pueden entender a la Personalidad de Dios.

miércoles, 27 de junio de 2018

Capítulo 13 - Verso 14


Por doquier están Sus manos y Sus piernas, y Sus ojos, Sus cabezas y Sus caras, y Él tiene oídos por todas partes. De ese modo existe la Superalma, omnipresente en todo.

Comentario de Srila Prabhupada:

Así como el Sol existe y difunde sus rayos ilimitados, así mismo existe la Superalma, o la Suprema Personalidad de Dios. Él existe en Su forma omnipresente, y en Él existen todas las entidades vivientes individuales, desde el primer gran maestro, Brahma, hasta las pequeñas hormigas. Existen infinidad de cabezas, piernas, manos y ojos, e infinidad de entidades vivientes. Todo ello existe en y sobre la Superalma. Por lo tanto, la Superalma es omnipresente. Sin embargo, el alma individual no puede decir que tiene sus manos, piernas y ojos en todas partes. Eso no es posible. Si ella cree que mientras se encuentra bajo la influencia de la ignorancia no está consciente de que sus manos y piernas están difundidas por doquier, pero que cuando adquiera el debido conocimiento llegará a esa etapa, su pensamiento es contradictorio. Eso significa que como el alma individual ha quedado condicionada por la naturaleza material, no es suprema. El Supremo es diferente del alma individual. El Señor Supremo puede extender Su mano ilimitadamente; el alma individual no puede hacerlo. En El Bhagavad-gita, el Señor dice que si alguien le ofrece una flor, una fruta o un poco de agua, Él la acepta. Si el Señor se encuentra lejos, ¿cómo puede aceptar cosas? He ahí la omnipotencia del Señor: aunque se encuentra en Su propia morada, sumamente lejos de la Tierra, puede extender Su mano para aceptar lo que cualquiera le ofrezca. Ésa es Su potencia. En El Brahma-samhita (5.37) se dice: goloka eva nivasaty akhilatma-bhutah, aunque Él siempre está dedicado a disfrutar de pasatiempos en Su planeta trascendental, es omnipresente. El alma individual no puede decir que es omnipresente. Luego este verso describe al Alma Suprema, la Personalidad de Dios, no al alma individual.

martes, 26 de junio de 2018

Capítulo 13 - Verso 13


Ahora te he de explicar lo conocible, con lo cual probarás lo eterno. El Brahman, el espíritu, el cual no tiene principio y está subordinado a Mí, yace más allá de la causa y el efecto de este mundo material.

Comentario de Srila Prabhupada:

El Señor ha explicado el campo de las actividades y al conocedor del campo. Él ha explicado también el proceso para conocer al conocedor del campo de las actividades. Ahora, Él comienza a explicar lo conocible: primero el alma y luego la Superalma. Por medio del conocimiento acerca del conocedor —tanto el alma como la Superalma—, uno puede saborear el néctar de la vida. Como se explica en el Segundo Capítulo, la entidad viviente es eterna. Eso también se confirma aquí. No existe una fecha específica en que la jiva haya nacido. Ni tampoco puede nadie averiguar la historia de la manifestación de la jivatma como producto del Señor Supremo. Por lo tanto, no tiene principio. La literatura védica confirma eso: na jayate mriyate va vipascit (El Katha Upanisad 1.2.18). El conocedor del cuerpo nunca nace ni nunca muere, y está colmado de conocimiento.
En la literatura védica (El Svetasvatara Upanisad 6.16) también se declara que, en forma de la Superalma, el Señor Supremo es pradhana-ksetrajña-patir gunesah, el principal conocedor del cuerpo, y el amo de las tres modalidades de la naturaleza material. En el smrti se dice: dasa-bhuto harer eva nanyasyaiva kadacana. Las entidades vivientes están eternamente al servicio del Señor Supremo. Esto también lo confirma el Señor Caitanya en Sus enseñanzas. De manera que, la descripción de Brahman que se menciona en este verso se refiere al alma individual, y cuando la palabra Brahman se le aplica a la entidad viviente, se sobrentiende que ésta es vijñana-brahma, en contraposición al ananda-brahma. El ananda-brahma es el Brahman Supremo, la Personalidad de Dios.

sábado, 23 de junio de 2018

Capítulo 13 - Versos 8 a 12


La humildad; la ausencia de orgullo; la no violencia; la tolerancia; la sencillez; el acudir a un maestro espiritual genuino; la limpieza; la constancia; el autocontrol; el renunciar a los objetos del goce de los sentidos; la ausencia de ego falso; la percepción de lo malo del nacimiento, la muerte, la vejez y las enfermedades; el estar libre del enredo de los hijos, la esposa, el hogar y lo demás; la ecuanimidad en medio de eventos agradables y desagradables; la devoción constante y pura por Mí; el ambicionar vivir en un lugar solitario; el estar desapegado de las masas; el aceptar la importancia de la autorrealización; y la búsqueda filosófica de la Verdad Absoluta: todo eso Yo declaro que es conocimiento, y cualquier otra cosa que haya aparte de eso es ignorancia.

Comentario de Srila Prabhupada:

Algunos hombres poco inteligentes a veces confunden este proceso de conocimiento con la interacción del campo de la actividad. Pero, en realidad, éste es el verdadero proceso de conocimiento. Si uno acepta este proceso, existe entonces la posibilidad de acercarse a la Verdad Absoluta. Esto no es la interacción de los veinticuatro elementos, tal como se describió antes. Éste es de hecho el medio para salir del enredo de esos elementos. El alma encarnada está atrapada por el cuerpo, que es una envoltura hecha de los veinticuatro elementos, y el proceso de conocimiento tal como se describe aquí es el medio para salir de ella. De todas las descripciones del proceso de conocimiento, el punto más importante se describe en la primera línea del verso once. Mayi cananya-yogena bhaktir avyabhicarini: el proceso de conocimiento culmina en el servicio devocional puro que se le presta al Señor. De manera que, si uno no se dirige, o no es capaz de dirigirse, al servicio trascendental del Señor, entonces los otros diecinueve puntos no son de mucho valor. Pero si uno se entrega al servicio devocional con plena conciencia de Krsna, los otros diecinueve puntos se desarrollan en uno automáticamente. Como se afirma en El Srimad-Bhagavatam (5.18.12): yasyasti bhaktir bhagavaty akiñcana sarvair gunais tatra samasate surah. Todas las buenas cualidades del conocimiento se desarrollan en alguien que ha llegado a la etapa del servicio devocional. El principio de aceptar a un maestro espiritual, tal como se menciona en el verso ocho, es esencial. Incluso para aquel que se entrega al servicio devocional, ello es de lo más importante. La vida trascendental comienza cuando uno acepta a un maestro espiritual genuino. La Suprema Personalidad de Dios, Sri Krsna, afirma aquí claramente que este proceso de conocimiento es el camino verdadero. Cualquier otra cosa que se especule más allá de esto, es una necedad.
En cuanto al conocimiento que se esboza aquí, los puntos se pueden analizar de la siguiente manera. Humildad significa que uno no debe estar ansioso de tener la satisfacción de ser honrado por otros. El concepto material de la vida lo vuelve a uno muy ansioso de recibir honor de los demás, pero desde el punto de vista de un hombre que tiene conocimiento perfecto —alguien que sabe que no es este cuerpo—, cualquier cosa, el honor o el deshonor, perteneciente a este cuerpo, es inútil. Uno no debe estar anhelando esa ilusión material. La gente está muy ansiosa de ser famosa por su religión, y, en consecuencia, a veces se observa que, sin entender los principios de la religión, uno ingresa en algún grupo que de hecho no está siguiendo principios religiosos, y luego quiere anunciarse a sí mismo como un mentor religioso. En lo que respecta al verdadero adelanto en la ciencia espiritual, uno debe hacerse un examen para ver cuánto está progresando. Se puede juzgar por estos factores.
Generalmente se entiende por no violencia el no matar o destruir el cuerpo, pero, en realidad, no violencia significa no causarles angustias a los demás. Por ignorancia, la generalidad de la gente está atrapada en el concepto material de la vida, y perpetuamente sufre los dolores materiales. Así que, a menos que uno eleve a la gente al plano del conocimiento espiritual, está practicando violencia. Uno debe tratar lo mejor que pueda de distribuir verdadero conocimiento, de modo que la gente se ilumine y abandone este enredo material. Eso es no violencia.
Tolerancia significa que uno debe estar dispuesto a soportar el insulto y el deshonor de que lo hagan objeto los demás. Si uno está dedicado al adelanto del conocimiento espiritual, será objeto de muchísimos insultos y mucho deshonor. Eso es de esperarse, porque la naturaleza material está hecha de esa manera. Hasta un niño como Prahlada, quien, con sólo cinco años de edad, estaba dedicado al cultivo del conocimiento espiritual, se vio en peligro cuando su padre se puso en contra de su devoción. El padre trató de matarlo de muchas maneras, pero Prahlada lo toleró. Así pues, puede que haya muchos impedimentos para poder adelantar en el conocimiento espiritual, pero debemos ser tolerantes y continuar nuestro progreso con determinación.
Sencillez significa que uno debe ser tan recto, que, sin diplomacia, pueda exponerle la verdad desnuda incluso a un enemigo. En lo que se refiere a la aceptación del maestro espiritual, eso es esencial, porque sin la instrucción de un maestro espiritual genuino no se puede progresar en la ciencia espiritual. Uno debe acudir al maestro espiritual con toda humildad y ofrecerle toda clase de servicios, de modo que él tenga el agrado de conferirle sus bendiciones al discípulo. Como un maestro espiritual genuino es un representante de Krsna, si él le otorga alguna bendición al discípulo, eso hará que el discípulo se vuelva adelantado de inmediato sin la prosecución de los principios regulativos. O si no, los principios regulativos se le harán más fáciles a aquel que haya servido al maestro espiritual sin reservas.
La limpieza es esencial para adelantar en la vida espiritual. Hay dos clases de limpieza: la externa y la interna. Limpieza externa significa darse un baño, pero para la limpieza interna uno tiene que pensar en Krsna siempre y cantar Hare Krsna, Hare Krsna, Krsna Krsna, Hare Hare/ Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare. Ese proceso limpia de la mente el polvo del karma pasado que se ha acumulado.
Constancia significa que uno debe estar muy determinado a progresar en la vida espiritual. Sin esa determinación no se puede progresar de una manera tangible. Y autocontrol significa que no se debe aceptar nada que vaya en detrimento del sendero del progreso espiritual. Uno debe acostrumbrarse a eso y rechazar todo lo que esté en contra del sendero del progreso espiritual. Eso es verdadera renunciación. Los sentidos son tan fuertes, que siempre están ansiosos de tener su propio goce. Uno no debe complacer esas exigencias, las cuales no son necesarias. Los sentidos sólo se deben complacer para mantener el cuerpo apto, de modo que uno pueda desempeñar su deber para adelantar en la vida espiritual. El sentido más importante e incontrolable de todos es el del gusto. Si uno puede controlar el órgano del gusto, la lengua, entonces hay muchas probabilidades de controlar los demás sentidos. La función de la lengua es la de saborear cosas y producir sonidos. Por consiguiente, mediante la regulación sistemática, se debe siempre ocupar la lengua en saborear los remanentes de la comida que se le ofrece a Krsna y en cantar Hare Krsna. En lo que respecta a los ojos, no se les debe permitir ver nada aparte de la hermosa forma de Krsna. Eso controlará los ojos. De igual forma, los oídos se deben dedicar a oír hablar de Krsna, y la nariz se debe dedicar a oler las flores que se le han ofrecido a Krsna. Ése es el proceso del servicio devocional, y aquí se entiende que El Bhagavad-gita simplemente está exponiendo la ciencia del servicio devocional. El servicio devocional es el principal y único objetivo. Algunos comentaristas de El Bhagavad-gita poco inteligentes tratan de apartar la mente del lector hacia otros asuntos, pero en El Bhagavad-gita no hay ningún otro asunto aparte del servicio devocional.
Ego falso significa aceptar que este cuerpo es uno mismo. Cuando uno entiende que no es el cuerpo sino alma espiritual, llega a su verdadero ego. El ego está ahí. El ego falso se censura, pero no el ego verdadero. En la literatura védica (El Brhad-aranyaka Upanisad 1.4.10) se dice: aham brahmasmi, "Yo soy Brahman, yo soy espíritu". Este "yo soy", el sentido de ser, también existe en la etapa liberada de la autorrealización. Ese sentido de "yo soy" es ego, pero cuando se le aplica a este cuerpo falso, es ego falso. Cuando el sentido de ser se le aplica a la realidad, eso es ego verdadero. Hay algunos filósofos que dicen que debemos abandonar nuestro ego, pero eso no es posible hacerlo, porque ego significa identidad. Claro que, lo que sí tenemos que abandonar es la falsa identificación con el cuerpo.
Uno debe tratar de entender el dolor que implica el aceptar el nacimiento, la muerte, la vejez y las enfermedades. En diversas Escrituras védicas hay descripciones del nacimiento. En El Srimad-Bhagavatam se describe de una manera muy gráfica el mundo del embrión, la estadía del niño en el vientre de la madre, su sufrimiento, etc. Debe entenderse perfectamente bien que el nacimiento es doloroso. Como hemos olvidado cuánto hemos sufrido en el vientre de la madre, no le buscamos ninguna solución al reiterado proceso del nacimiento y la muerte. De modo similar, a la hora de la muerte hay toda clase de sufrimientos, y éstos también se mencionan en las Escrituras autoritativas. Se debe discutir acerca de ellas. En lo que respecta a las enfermedades y a la vejez, todo el mundo tiene experiencia práctica de eso. Nadie quiere estar enfermo, y nadie quiere envejecer, pero no hay ninguna manera de evitarlo. A menos que se tenga una visión pesimista de esta vida material, considerando los sufrimientos del nacimiento, la muerte, la vejez y las enfermedades, no habrá ningún incentivo para que adelantemos en la vida espiritual.
En cuanto al hecho de estar desapegado de los hijos, la esposa y el hogar, eso no quiere decir que uno no tenga ningún sentimiento por ellos. Ellos son objetos naturales de afecto, pero si no son favorables al progreso espiritual, entonces no se debe estar apegado a ellos. El mejor proceso para hacer que el hogar sea agradable es el proceso de conciencia de Krsna. Si uno tiene plena conciencia de Krsna, puede hacer que su hogar sea muy feliz, ya que este proceso de conciencia de Krsna es muy sencillo. Uno sólo tiene que cantar Hare Krsna, Hare Krsna, Krsna Krsna, Hare Hare/ Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare, aceptar los remanentes de la comida que se le ha ofrecido a Krsna, discutir un poco acerca de libros tales como El Bhagavad-gita y El Srimad-Bhagavatam, y ocuparse en la adoración de la Deidad. Estas cuatro cosas harán que uno sea feliz. Uno debe adiestrar a los miembros de su familia de esa manera. Los miembros de la familia pueden sentarse por la mañana y por la noche a cantar juntos Hare Krsna, Hare Krsna, Krsna Krsna, Hare Hare/ Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare. Si uno puede amoldar su vida familiar de esa manera para cultivar conciencia de Krsna, siguiendo esos cuatro principios, entonces no hay ninguna necesidad de cambiar la vida familiar por la vida de renunciante. Pero si la vida familiar no es apropiada, no es favorable para el adelanto espiritual, entonces se la debe abandonar. Uno debe sacrificar todo para llegar a comprender o servir a Krsna, tal como lo hizo Arjuna. Arjuna no quería matar a sus familiares, pero cuando entendió que esos familiares eran impedimentos para llegar a comprender a Krsna, aceptó la instrucción de Krsna, peleó y los mató. En todos los casos, uno debe estar desapegado de la felicidad y la aflicción de la vida familiar, porque en este mundo nunca se puede ser totalmente feliz ni totalmente desdichado.
La felicidad y la aflicción son factores concomitantes de la vida material. Uno debe aprender a tolerar, tal como se aconseja en El Bhagavad-gita. El ir y venir de la felicidad y la aflicción nunca se podrá impedir, así que uno debe estar desapegado del modo de vida materialista y mantener el equilibrio automáticamente en ambos casos. Por lo general, cuando conseguimos algo deseable nos sentimos muy felices, y cuando obtenemos algo desagradable nos afligimos. Pero si de hecho nos encontramos en la posición espiritual, esas cosas no nos van a agitar. Para llegar a esa etapa, tenemos que practicar el servicio devocional inquebrantable. Prestarle servicio devocional a Krsna sin desviación significa dedicarse a los nueve procesos del servicio devocional —cantar, oír, adorar, ofrecer respetos, etc.— tal como se describe en el último verso del Noveno Capítulo. Se debe seguir ese proceso.
Naturalmente, cuando uno se adapta al modo espiritual de la vida, no quiere mezclarse con hombres materialistas. Eso iría en contra de su carácter. Uno puede examinarse a sí mismo viendo cuánto se inclina a vivir en un lugar solitario, sin compañías poco recomendables. De un modo natural, el devoto no siente gusto en actividades deportivas innecesarias o en ir al cine o disfrutar de alguna función social, porque él entiende que todas esas cosas son simplemente una pérdida de tiempo. Hay muchos investigadores y filósofos que estudian la vida sexual o algún otro asunto, pero según El Bhagavad-gita ese trabajo de investigación y esa especulación filosófica carecen de todo valor. Ello es más o menos una insensatez. Según El Bhagavad-gita, uno debe investigar, mediante el discernimiento filosófico, la naturaleza del alma. Uno debe hacer una investigación para entender el ser. Aquí se recomienda eso.
En lo que respecta a la autorrealización, aquí se afirma de un modo claro que el bhakti-yoga es especialmente práctico para ello. En cuanto se habla de devoción, se debe considerar la relación que hay entre la Superalma y el alma individual. El alma individual y la Superalma no pueden ser uno, al menos no en la concepción bhakti, la concepción devocional de la vida. Este servicio del alma individual hacia el Alma Suprema es eterno, nitya, tal como se expresa claramente. Así que el bhakti, o el servicio devocional, es eterno. Uno debe establecerse en esa convicción filosófica.
En El Srimad-Bhagavatam (1.2.11) se explica eso. Vadanti tat tattva-vidas tattvam yaj jñanam advayam. "Aquellos que verdaderamente son conocedores de la Verdad Absoluta, saben que al Ser se lo comprende en tres diferentes fases: como Brahman, Paramatma y Bhagavan". Bhagavan es la última palabra en la comprensión de la Verdad Absoluta; por consiguiente, uno debe llegar a ese plano de comprensión de la Suprema Personalidad de Dios, y de ese modo dedicarse al servicio devocional del Señor. Ésa es la perfección del conocimiento.
Comenzando con la práctica de la humildad y yendo hasta el punto de la comprensión de la Verdad Suprema, la Absoluta Personalidad de Dios, este proceso es como una escalera que va de la planta baja hasta el último piso. Ahora bien, en esa escalera hay muchísima gente que ha llegado al primer piso, al segundo, al tercero, etc., pero a menos que uno llegue al último piso, que consiste en llegar a comprender a Krsna, estará en una etapa inferior del conocimiento. Si alguien quiere competir con Dios y al mismo tiempo adelantar en el conocimiento espiritual, fracasará. Se dice bien claro que sin humildad la comprensión no es verdaderamente posible. Creerse Dios es de lo más engreído. Aunque la entidad viviente siempre es pateada por las estrictas leyes de la naturaleza material, no obstante, por ignorancia, piensa: "Yo soy Dios". El comienzo del conocimiento lo constituye, pues, amanitva, la humildad. Uno debe ser humilde y saber que está subordinado al Señor Supremo. Debido a la rebelión en contra del Señor Supremo, uno queda subordinado a la naturaleza material. Se debe saber esa verdad y estar convencido de ella.

viernes, 22 de junio de 2018

Capítulo 13, versos 4 a 7

Ahora oye, por favor, Mi breve descripción de este campo de la actividad, y cómo el mismo está constituido, cuáles son sus cambios y de dónde se produce, y quién es ese conocedor del campo de las actividades y cuáles son sus influencias.

Ese conocimiento acerca del campo de las actividades y del conocedor de las actividades lo describen diversos sabios en diversos escritos védicos. Dicho conocimiento se presenta especialmente en El Vedanta-sutra, con todo el razonamiento necesario respecto a la causa y el efecto.

Los cinco grandes elementos, el ego falso, la inteligencia, lo no manifestado, los diez sentidos y la mente, los cinco objetos de los sentidos, el deseo, el odio, la felicidad, la aflicción, el conjunto, las señales de vida y las convicciones, a todos éstos se los considera, en resumen, que son el campo de las actividades y sus interacciones.

Comentario de Srila Prabhupada:

El Señor está describiendo el campo de las actividades y al conocedor del campo en sus posiciones constitucionales. Uno tiene que saber cómo está constituido este cuerpo, los materiales de los que está hecho, bajo el control de quién está funcionando, cómo están ocurriendo los cambios, de dónde proceden los cambios, cuáles son las causas, cuáles son las razones, cuál es la meta última del individuo, y cuál es la verdadera forma del alma individual. Uno debe saber también cuál es la diferencia que hay entre el alma viviente individual y la Superalma, cuáles son sus diferentes influencias, sus potenciales, etc. Uno sólo tiene que entender este Bhagavad-gita directamente con la descripción que da la Suprema Personalidad de Dios, y todo se aclarará. Pero hay que tener el cuidado de no considerar que la Suprema Personalidad de Dios que se encuentra en cada cuerpo, y el alma individual, la jiva, son idénticos. Eso es algo así como igualar al potente con el impotente.

La Suprema Personalidad de Dios, Krsna, es la máxima autoridad que puede explicar este conocimiento. Aun así, como una cuestión natural, los eruditos entendidos y las autoridades modelo siempre presentan pruebas procedentes de autoridades anteriores. Krsna está explicando este punto sumamente controversial acerca de la dualidad y la no dualidad del alma y la Superalma, refiriéndose a una Escritura, El Vedanta, que se acepta como autoridad. Primero, Él dice: "Esto está de conformidad con lo que indican diferentes sabios". En lo que respecta a los sabios, además de Él mismo, Vyasadeva (el autor de El Vedanta-sutra) es un gran sabio, y en El Vedanta-sutra la dualidad se explica a la perfección. Y el padre de Vyasadeva, Parasara, también es un gran sabio, y él escribe en sus libros de religiosidad: aham tvam ca tathanye..., "Nosotros—usted, yo y las diversas otras entidades vivientes—somos todos trascendentales, aunque estemos en cuerpos materiales. Ahora hemos caído en el terreno de las tres modalidades de la naturaleza material, según nuestros diferentes karmas. En consecuencia, algunos de nosotros se encuentran en niveles superiores y otros se encuentran en el seno de la naturaleza inferior. Las naturalezas superior e inferior existen debido a la ignorancia y se manifiestan en un número infinito de entidades vivientes. Pero a la Superalma, que es infalible, no la contaminan las tres cualidades de la naturaleza, y Él es trascendental". De igual modo, en los Vedas originales se hace una distinción entre el alma, la Superalma y el cuerpo, especialmente en El Katha Upanisad. Hay muchos sabios eminentes que han explicado esto, y a Parasara se lo considera el principal de ellos.

La palabra chandobhih se refiere a las diversas Escrituras védicas. El Taittiriya Upanisad, por ejemplo, que es una rama de El Yajur Veda, describe a la naturaleza, a la entidad viviente y a la Suprema Personalidad de Dios.

Como se dijo antes, ksetra es el campo de las actividades, y hay dos clases de ksetra-jña: la entidad viviente individual y la entidad viviente suprema. Como se declara en El Taittiriya Upanisad (2.9): brahma puccham pratistha. Hay una manifestación de la energía del Señor Supremo conocida como anna-maya, el estado en el que se depende de comida para la existencia. Ésa es una comprensión materialista acerca del Supremo. Luego, en prana-maya, después de percibir a la Suprema Verdad Absoluta en la comida, uno puede percibir a la Verdad Absoluta en las señales de vida o en las formas de vida. En jñana-maya, la comprensión se desarrolla hasta el punto de pensar, sentir y desear. Luego, se encuentra la comprensión Brahman, denominada vijñana-maya, en la cual la mente de la entidad viviente y las señales de vida se distinguen de la entidad viviente en sí. La siguiente etapa, que es la suprema, es la ananda-maya, la comprensión de la naturaleza supremamente bienaventurada. Así pues, en la comprensión Brahman hay cinco etapas, que se denominan brahma puccham. De ellas, las primeras tres —anna-maya, prana-maya y jñana-maya— tienen que ver con los campos de las actividades de las entidades vivientes. Trascendental a todos estos campos de actividades se halla el Señor Supremo, a quien se conoce como ananda-maya. El Vedanta-sutra también describe al Supremo, diciendo: ananda-mayo ’bhyasat, la Suprema Personalidad de Dios está por naturaleza lleno de júbilo. Para disfrutar de Su bienaventuranza trascendental, Él se expande en vijñana-maya, prana-maya, jñana-maya y anna-maya. En el campo de las actividades, se considera que la entidad viviente es la disfrutadora, y que el ananda-maya es diferente de ella. Eso significa que si la entidad viviente decide disfrutar acoplándose con el ananda-maya, se vuelve entonces perfecta. Ésa es la verdadera descripción del Señor Supremo como el supremo conocedor del campo, de la entidad viviente como el conocedor subordinado, y de la naturaleza del campo de las actividades. Uno tiene que buscar esa verdad en El Vedanta-sutra, o El Brahma-sutra.

Aquí se menciona que los códigos de El Brahma-sutra están muy bien dispuestos según la causa y el efecto. Algunos de los sutras, o aforismos, son na viyad asruteh (2.3.2), natma sruteh (2.3.18) y parat tu tac-chruteh (2.3.40). El primer aforismo se refiere al campo de las actividades, el segundo se refiere a la entidad viviente, y el tercero se refiere al Señor Supremo, el súmmum bonum entre todas las manifestaciones de las diversas entidades que existen.

De acuerdo con todas las declaraciones autoritativas de los grandes sabios, de los himnos védicos y de los aforismos de El Vedanta-sutra, se puede concluir que los componentes de este mundo son los siguientes. En primer lugar, están la tierra, el agua, el fuego, el aire y el éter. Éstos son los cinco grandes elementos (maha-bhuta). Luego, están el ego falso, la inteligencia y la etapa no manifestada de las tres modalidades de la naturaleza. Después, están los cinco sentidos para adquirir conocimiento: los ojos, los oídos, la nariz, la lengua y la piel. Luego, están los cinco sentidos de trabajo: la voz, las piernas, las manos, el ano y el órgano genital. A continuación, por encima de los sentidos, está la mente, la cual está dentro y a la que se puede llamar el sentido interno. De modo que, incluyendo a la mente, hay un total de once sentidos. Luego, están los cinco objetos de los sentidos: el olor, el sabor, la forma, la sensación del tacto y el sonido. Pues bien, el conjunto de estos veinticuatro elementos se denomina el campo de la actividad. Si uno hace un estudio analítico de estos veinticuatro elementos, puede entonces entender muy bien el campo de la actividad. Después, se encuentran el deseo, el odio, la felicidad y la aflicción, que son interacciones, representaciones de los cinco grandes elementos del cuerpo físico. Las señales de vida, representadas por la conciencia y la convicción, son la manifestación del cuerpo sutil —la mente, el ego y la inteligencia—. Esos elementos sutiles se incluyen dentro del campo de las actividades.

Los cinco grandes elementos son una representación física del ego falso, que a su vez representa la etapa primaria del ego falso técnicamente conocida como la concepción materialista, o tamasa-buddhi, la inteligencia en el ámbito de la ignorancia. Esto, además, representa la etapa no manifestada de las tres modalidades de la naturaleza material. Las modalidades no manifestadas de la naturaleza material se denominan pradhana.

Aquel que desea conocer en detalle los veinticuatro elementos junto con sus interacciones, debe estudiar la filosofía más detenidamente. En El Bhagavad-gita sólo se da un resumen.

El cuerpo es la representación de todos esos factores, y existen cambios que sufre el cuerpo, que son seis en total: el cuerpo nace, crece, permanece, produce derivados, luego comienza a decaer y en la última etapa se desvanece. Por lo tanto, el campo es una cosa material temporal. Sin embargo, el ksetra-jña, el conocedor del campo, su propietario, es diferente.

miércoles, 20 de junio de 2018

Capítulo 12 - Verso 3


¡Oh, vástago de Bharata!, debes saber que Yo también soy el conocedor que está en todos los cuerpos, y que entender el cuerpo y a su propietario se denomina conocimiento. Ésa es Mi opinión.

Comentario de Srila Prabhupada:

Mientras se discute lo referente a este cuerpo y al conocedor del cuerpo, el alma y la Superalma, encontraremos tres diferentes temas de estudio: el Señor, la entidad viviente y la materia. En cada campo de actividades, en cada cuerpo, hay dos almas: el alma individual y la Superalma. Como la Superalma es la expansión plenaria de la Suprema Personalidad de Dios, Krsna, Krsna dice: "Yo también soy el conocedor del cuerpo, pero no el conocedor individual. Yo soy el superconocedor. Yo estoy presente en cada cuerpo como Paramatma, o la Superalma".

Aquel que estudie muy minuciosamente, en función de este Bhagavad-gita, el tema del campo de la actividad y el conocedor del campo, puede conseguir el conocimiento.

El Señor dice: "Yo soy el conocedor del campo de las actividades que se encuentra en cada cuerpo individual". Puede que el individuo sea el conocedor de su propio cuerpo, pero él no tiene conocimiento de otros cuerpos. La Suprema Personalidad de Dios, que está presente en forma de la Superalma en todos los cuerpos, conoce todo acerca de todos ellos. Él conoce todos los diferentes cuerpos de todas las diversas especies de vida. Puede que un ciudadano conozca todo lo referente a su parcela, pero el rey sabe no sólo de su palacio, sino también de todas las propiedades que poseen los ciudadanos individuales. De modo similar, puede que uno sea el propietario del cuerpo individualmente, pero el Señor Supremo es el propietario de todos los cuerpos. El rey es el propietario original del reino, y el ciudadano es el propietario secundario. De la misma manera, el Señor Supremo es el propietario supremo de todos los cuerpos.

El cuerpo consta de sentidos. El Señor Supremo es Hrsikesa, que significa "el controlador de los sentidos". Él es el controlador original de los sentidos, tal como el rey es el controlador original de todas las actividades del Estado; los ciudadanos son controladores secundarios. El Señor dice: "Yo también soy el conocedor". Esto significa que Él es el superconocedor; el alma individual conoce sólo su cuerpo en particular. En la literatura védica ello se expresa de la siguiente manera:

ksetrani hi sarirani
bijam capi subhasubhe
tani vetti sa yogatma
tatah ksetra-jña ucyate

Este cuerpo se denomina el ksetra, y dentro de él moran el propietario del cuerpo y el Señor Supremo, quien conoce tanto el cuerpo como al propietario del cuerpo. Por consiguiente, a Él se lo llama el conocedor de todos los campos. La diferencia que hay entre el campo de las actividades, el conocedor de las actividades y el supremo conocedor de las actividades, se describe de la siguiente manera. El conocimiento perfecto acerca de la constitución del cuerpo, la constitución del alma individual y la constitución de la Superalma, se conoce como jñana en términos de la literatura védica. Ésa es la opinión de Krsna. Entender que el alma y la Superalma son idénticas y, sin embargo, distintas, es conocimiento. Aquel que no entiende el campo de la actividad y al conocedor de la actividad, no tiene conocimiento perfecto. Uno tiene que entender la posición de prakrti, la naturaleza, y purusa, el disfrutador de la naturaleza, e isvara, el conocedor que domina o controla la naturaleza y al alma individual. Uno no debe confundir a los tres en sus diferentes capacidades. Uno no debe confundir al pintor, la pintura y el caballete. Este mundo material, que es el campo de las actividades, es la naturaleza, y el disfrutador de la naturaleza es la entidad viviente, y por encima de ambos se encuentra el controlador supremo, la Personalidad de Dios. En el lenguaje védico (en El Svetasvatara Upanisad 1.12 ) se dice: bhokta bhogyam preritaram ca matva/ sarvam proktam trividham brahmam etat. Existen tres concepciones Brahman: prakrti es Brahman como el campo de las actividades, la jiva (el alma individual) también es Brahman y está tratando de controlar la naturaleza material, y el controlador de ambas también es Brahman; pero Él es el verdadero controlador.

En este capítulo también se explicará que, de los dos conocedores, uno es falible y el otro es infalible. Uno es superior y el otro es subordinado. Aquel que cree que los dos conocedores del campo son exactamente iguales, contradice a la Suprema Personalidad de Dios, quien expresa aquí de una manera muy clara: "Yo también soy el conocedor del campo de la actividad". Aquel que confunde una soga con una serpiente, no tiene conocimiento. Hay diferentes clases de cuerpos, y hay diferentes propietarios de los cuerpos. Como cada alma individual tiene su capacidad individual de enseñorearse de la naturaleza material, hay diferentes cuerpos. Pero el Supremo también está presente en ellos como controlador. La palabra ca es significativa, pues se refiere a todos los cuerpos. Ésa es la opinión de Srila Baladeva Vidyabhusana: Krsna es la Superalma que se encuentra en todos y cada uno de los cuerpos, aparte del alma individual. Y Krsna dice aquí explícitamente que la Superalma es la controladora tanto del campo de las actividades como del disfrutador finito.